Opinió

Angel RiveroOPINIÓN

Ángel Rivero, ciudadano de Bétera 

En relación a la solicitud de inclusión de los festejos taurinos en la lista de Bienes Culturales Inmateriales efectuada por determinados sectores políticos y grupos interesados en la continuidad de dichos festejos, me permitirán dar mi opinión:

De acuerdo con la ética y la racionalidad humana, los aludidos festejos taurinos no son un patrimonio “cultural” que deba ser salvaguardado, ya que, aunque hayan sido unas prácticas muy arraigadas en otros tiempos en nuestro país, en la actualidad la mayor parte de la población española rechaza el mantenimiento de tales “espectáculos” por considerarlos crueles tradiciones moralmente inadmisibles, más propias de salvajes que de pueblos civilizados, pues suponen el más absoluto desprecio a la vida de un animal inocente que es acorralado, torturado lentamente  ante un público insensibilizado y envilecido, incapaz de ver la cruel y trágica realidad enmascarada en un espectáculo ilusoriamente alegre, vistoso y colorista.

No se trata, pues, de un bien “cultural”, ya que la cultura engrandece al ser humano, lo eleva, le aporta, si cabe más valores a su condición, y como la misma UNESCO señaló en su Declaración de México 1982, la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos.

De acuerdo con esta declaración, a este tipo de festejos taurinos y a la tauromaquia en no podría atribuirse valor cultural alguno, porque no nos enriquece en ningún sentido, no hace de nosotros seres más “humanos” y “racionales”, ni por supuesto “éticamente comprometidos”. Al contrario, la tauromaquia envilece al hombre, lo degenera, hace que aflore en las personas su parte más sórdida e inhumana al despreciar sin compasión a ese animal merecedor de respeto y protección.

Por ello, no sería honestamente aceptable, y nadie en su sano juicio admitiría su inclusión como Bien Cultural Inmaterial de la Humanidad, pues eso supondría rebajar la “humanidad” a tal nivel de irracionalidad, brutalidad y depravación que haría de nuestra especie la escoria del universo.

Tales festejos: 

• No suponen un factor de desarrollo; al contrario, el enfrentamiento que desde siempre ha existido entre los españoles sobre esta cuestión ha generado y sigue generando un derroche enorme de energía y recursos humanos y materiales que nos impiden progresar como personas y como país.
• No contribuyen a enriquecer la diversidad cultural y la creatividad humana, puesto que no son actos creativos sino destructivos y depravados.
• No generan un sentimiento de identidad cultural entre los españoles; al contrario, somos muchos los que nos sentimos dañados moralmente y avergonzados ante el mundo por la continuidad de tales “espectáculos”.
• No son un factor de acercamiento, intercambio y entendimiento entre los pueblos, ya que, como se ha dicho anteriormente, nos divide y enfrenta.

Dicho esto, quiero a su vez felicitar a los grupos que votaron en contra de “apoyar los festejos taurinos”, por su valentía y por la defensa de los derechos básicos de los que vivimos en este pueblo, dicha votación, no significa que prohíban su celebración, cosa que deberíamos pedir todos aquellos que entendemos que el ser humano es racional y éticamente comprometido, sino que el lugar de celebración de dichos festejos no será el que ha sido hasta ahora, la Alameda, y que no tendrán ayuda económica ni material del erario público, en román paladino “el que quiera toros que se los pague”.

Los vecinos de Bétera que vivimos en la Alameda Escultor Ramón Ingles,  estamos cansados y asqueados del ruido y suciedad que tenemos que soportar por la cantidad de eventos que se celebran en dicha alameda y en especial de los “festejos taurinos” y de las “hogueras de San Antonio”, me gustaría que dichas “celebraciones” se efectuaran en las calles donde viven  los que defienden dichos actos y veríamos que pensaban, pero claro  eso no es posible.

Los ciudadanos que vivimos en la Alameda, tenemos  derecho a un horario racional de silencio, a tener la calle limpia y sin malos olores,  que podamos entrar y salir de nuestras viviendas cuando queramos, de que en caso de una urgencia medica no tengamos que esperar a que los astados entren en  los toriles. No nos negamos a que haya festejos taurinos, pero como he indicado anteriormente que se lo paguen los que les  gusta y fuera del casco urbano.

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0 Comments

  1. Entiendo y comparto tu preocupación Ángel padre, pero por otra lado tienes la ventaja de tener una vecina que se preocupa por la limpieza y de vez en cuando limpia la acera. DE VEZ EN CUANDO!!!!!!!!

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