Me dirijo a esta respetable página  para hacer memoria de cómo era una de las tradiciones de mi pueblo que a muchos nos encanta y  no quisiéramos perder.

 “El disfrute de ser un pueblo amante de los cohetes”.

Cordà 2018

Pero resulta que con el paso de no mucho tiempo se desvirtúa de manera rápida, cuando la unión de la pólvora, el alcohol y un mal manejo de la pirotecnia, sumado a la desobediencia de la normativa de la ley, hacen que la principal ley de vida deje de existir: ” El respeto”.

A la propiedad, a las personas y  repito: a la ley, pues no se cumple el edicto del Boletín Oficial que aprueba la ordenanza municipal reguladora de las fiestas tradicionales de Les Alfàbegues de mi querido pueblo Bétera, con la finalidad de conservar la tranquilidad, seguridad, salubridad o moralidad ciudadana.
¡Cómo recuerdo cuando nos juntábamos, cenábamos el vecindario y, sin necesidad de equiparnos ni pasar grandes sofocos, comíamos sandía y tirábamos cohetes sin ocasionar ningún desperfecto!
Pues bien, mi apunte ha sido para hacer saber que si no queremos que se pierda esta tradición, debemos blindarla con el respeto. Pues, si hubiera una desgracia, se revisarían los hechos y podría terminar lo que tanto queremos mantener porque se ha faltado a la ley y a la norma.
El edicto dice que sólo de los Mayorales, previa la obtención de las correspondientes autorizaciones y de la prevención de riesgos y programación de las mismas, serán los actos de cordà y coetà, dando conocimiento de la separación del vallado de 4 metros y el cierre por arriba, no permitiendo la salida del cohete correspondiente.
¡Y bueno, no quiero extenderme más!
Sólo esto, por hacer un apunte del blindaje de esta bonita tradición con “el respeto”.
*Esta nota está transcrita tal cual ha sido enviada por parte de una vecina de Bétera. En este sentido, no nos hacemos responsables de las palabras vertidas en él y de las imágenes enviadas, ya que forman parte de una nota de opinión. No obstante, estamos abiertos  a réplicas o aclaraciones por parte de aquellas personas que se sientan implicadas de algún modo u otro.