El área municipal de Agua y Recursos Hidráulicos del Ayuntamiento de Bétera está ultimando las obras para que los vecinos y vecinas del casco urbano de Bétera puedan consumir agua sin ningún tipo de restricciones.
La actuación llevada a cabo consiste en rebajar el nivel de nitratos que hasta el momento es superior al permitido “estando en julio en 54.0mg/L y siendo el límite 50.0mg/L”, ha indicado la concejal municipal de Agua, Eva Martínez.
Tras haber realizado diversos estudios técnicos, desde el consistorio indican que la solución más óptima para resolver este histórico problema pasa por mezclar el agua de los pozos de Bétera con agua de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), de manera que, tras la mezcla los nitratos se reducen a parámetros óptimos que permiten el consumo del agua de todos los vecinos y vecinas sin distinciones. Y todo ello “sin renunciar a la titularidad de los pozos municipales” ha añadido el concejal de Agua y Recursos Hidráulicos, Carlos Abad.
Tras acometer las obras pertinentes para esta solución, este mes se llevarán a cabo las pruebas para ajustar los caudales de agua, evaluar la mezcla y verificar que los nitratos disminuyen para obtener un agua de calidad. “Estamos ante una fase del proyecto primordial que nos permitirá ajustar correctamente el agua para que se regulen los nitratos”, ha afirmado Eva Martínez.
A estas obras de conexión se le suman las realizadas con anterioridad en la red de suministro de agua potable del casco urbano que requerían de una adecuación urgente para poder llevar a cabo este ambicioso proyecto que devolverá la calidad del agua a la ciudadanía.
“En una primera fase, que se inició en 2020, abordamos la situación de la red de suministro que contaba con grandes deficiencias por falta de mantenimiento que habían desencadenado en averías y sobre todo, fugas que suponían la pérdida del 80% del agua en el casco urbano. Una situación de derroche inasumible”, ha explicado Carlos Abad.
Además, el área de Agua y Recursos Hidráulicos, ha realizado la sectorización de la red que permite en caso de avería cerrar una zona concreta y no todo el casco urbano como hasta el momento se había venido haciendo. “Todo ello con la voluntad de incrementar los efectivos de mantenimiento y de seguir trabajando por mejorar la red de abastecimiento”, ha continuado Eva Martínez.
Esta inversión para mejorar la calidad del agua superará los 3 millones de euros y se prevé que esté finiquitada al 100% antes de que finalice el año.

