Este sábado, 04 de febrero, tendrá lugar la presentación fallera de la comisión infantil de la Falla Gran Vía del Este de Bétera. Así, los máximos representantes infantiles de la citada marra y toda su comisión serán presentados en el Auditorio de la Casa de Cultura de Bétera, alrededor de las 17.00 horas.

La semana pasada fue el turno para la sección adulta, donde Natalia Asensi  Enguídanos fue despedida como Fallera Mayor de 2022 de esta comisión y Amparo Carrascosa López fue recibida como Fallera Mayor de 2023, junto a Miguel Lucio Pérez Pérez como Presidente.

Ahora, mañana sábado, Elena Carretero Herrera y Erik Castillo Aparísi, serán despedidos como máximos representantes infantiles de 2022 y se le dará la bienvenida a Aitor Pérez Carbonell y a Marta Villanueva Martínez como Presidente Infantil y Fallera Mayor Infantil de la  Falla Gran Vía del Este para 2023.

Un poco de historia:

La Falla Gran Via del Este nació, como tal, en 1969 pero en realidad todo va empezar alrededor de 1964, con un casal frente a la actual Casa de la Cultura, que en su momento eran los cuarteles de la Guardia Civil. Su primer presidente fue Cipriano, y cuenta la leyenda que la falla estaba ya censada en Valencia con el nombre de ‘Falla Bétera’.

Más tarde, en 1969, la comisión al completo se trasladó y plantó su monumento en la Gran Vía del Este (actual avenida de la Constitución) cambiándose de nombre. De este modo, la falla cogía el nombre oficial de su demarcación: Gran Vía del Este – Marqués de Dos Aguas – La Cruz. En su primer año de nacimiento como Falla Grande Vía del Este, su presidente fue Donato Merino. En un solar que había junto a la antigua Sastreria Merino, en la calle Teruel, los falleros construyeron el que fue su primer casal. Al tiempo cambiaron de casal, instalándose ya en la calle que daba nombre a la comisión, junto a la mencionada sastreria.
Sobre 1977, un grupo de falleros pidió a Francisco Campos ‘Al Capone’, la cesión de unos terrenos para construir un casal, quién se lo cedió gratuitamente, y después de pedir en el Ayuntamiento los permisos pertinentes, se construyó el inicio del cual sería el Casal del Este por muchos años. Posteriormente, en 1983, se le añadió a este local un servicio, un almacén y un pozo ciego. Un local que acogió a la comisión hasta 1994.

A mediados de año 1994, y partiendo de la estructura diseñada por los mismos falleros, se empezó a construir en terrenos cedidos por el Ayuntamiento el que es el actual casal. Todo va ser construido con las manos de los falleros, con la colaboración de empresarios y colaboradores, quienes hicieron posible que el diciembre de 1994 se inaugurara el que es hoy su casal.