La Falla Carraixet de Bétera ha preparado para esta tarde-noche de sábado una Fiesta Sevillana en su distrito fallero.

Para la ocasión se ha organizado diferentes actividades. Así, habrá tardeo alrededor de las 18.00 horas. También habrá juegos infantiles para los más pequeños y pequeñas de Bétera. Desde las 00.00 hasta las 03.30 horas habrá una discomóvil y, además, no faltará durante toda la jornada festiva rebujito y también “montaditos” por dos euros.

También se puede ir disfrazado o vestido con la indumentaria para disfrutar de la manera más auténtica posible de una fiesta sevillana.

Este tipo de fiestas derivan de la Feria de Abril, la cual también es conocida como Feria de Sevilla. Esta mencionada feria es una fiesta de primavera que se celebra anualmente en la ciudad de Sevilla (Comunidad autónoma de Andalucía), donde el público se reúne en un gran recinto denominado Real de la Feria, denominación usada para ser fundación real de Isabel II, con calles con casetas efímeras, engalanadas con farolillos. Por estas calles con casetas, circulan jinetes y coches de caballo y por ellas también pasan diariamente unos 500 000 visitantes. Este acontecimiento se celebra una o dos semanas después de la Semana Santa y coincide con los bueyes en la plaza de la Maestranza. Este citado hito supone un gran impacto económico y social en la ciudad y está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Orígenes de este tipo de fiestas

Los orígenes de la Feria de Abril se encuentran en el 25 de agosto de 1846 cuando dos regidores, Narciso Bonaplata  y José María de Ybarra (vasco), empresarios asentados en la ciudad, redactaron una propuesta que llevaron al Ayuntamiento pidiendo la celebración de una feria agrícola y ganadera.

El 15 de septiembre de 1846, el Ayuntamiento de Sevilla, siendo alcalde Alejandro Aguado, conde de Montelirios,16​ fijó la feria los días 18, 19 y 20 de abril, con el objetivo que fuera un día posterior a la Feria de Carmona​ y que fuera sucedida por la Feria de Mairena del Alcor. La feria fue autorizada el 5 de marzo de 1847 con un decreto de Isabel II.

La primera Feria se inauguró el domingo 18 de abril de 1847 en el Prat de San Sebastián, con 19 casetas y supuso un éxito de público. Ya en el siguiente año los comerciantes solicitaban en el ayuntamiento una mayor presencia policial porque “los sevillanos y sevillanas, con las suyas cantas y bailes, dificultaban la realización de los tratos”. Este origen como fundación real provoca que el recinto se conozca como Real de la Feria.

Desde su creación, la feria tuvo un marcado carácter mercantil ganadero y agrícola. Los comerciantes llegaban al acontecimiento con su ganado y lo dejaba en diferentes zonas según el año: la dehesa de Tablada, la finca de la Isabela o el prado de Santa Justa. La feria-mercado se celebraba en el Prat de San Sebastián.

En 1849 se pusieron caminos en el recinto del mercado. Al principio la feria mostraba un ambiente campestre, pero con el crecimiento de la ciudad fue adquiriendo un cariz más urbano por parte de sus visitantes.