Cada 22 de mayo se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica. Este día fue decretado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de crear conciencia acerca de la importancia que tiene la biodiversidad para los seres humanos y de allí la necesidad de cuidarla y preservarla para las futuras generaciones.
La diversidad biológica o biodiversidad se refiere a la variedad de seres vivos existentes y las diferencias genéticas de cada especie, tanto de animales, plantas y microorganismos que nacen, crecen y se desarrollan en un determinado ecosistema. Incluye los distintos procesos y cambios evolutivos que ocurren con las especies y todo el entorno que les rodea.
Este término se estableció a partir del año 1985, en el Foro Internacional sobre la Diversidad Biológica celebrado en los Estados Unidos.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica se firmó en el año 1992, en la Cumbre para la Tierra de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Fue aprobado por 196 países, estableciendo la aplicación de los acuerdos en los distintos sectores.
Este valioso instrumento internacional tiene como objetivo la protección, cuidado y conservación de la diversidad biológica de todo el planeta.
Con ello se busca que la especie humana sea capaz de vivir en un mundo mucho más sostenible, con mayor justicia y equidad, donde la distribución de los recursos naturales pueda llegar a un mayor número de personas, que lamentablemente hoy sufren de hambre, miseria y muerte por falta de ellos.
Para lograr que todos los seres humanos vivamos en un mundo más sostenible, es necesario aplicar medidas drásticas y urgentes que permitan la protección y preservación de todos los ecosistemas, así como de la diversidad biológica que los habitan.
Dentro de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se contempla hacer frente a uno de los grandes desafíos que tiene el hombre moderno, como es mejorar el bienestar y las condiciones de vida de todos los seres humanos.
En este sentido, la biodiversidad juega un papel vital ya que de ella depende el desarrollo de las actividades económicas, sociales y culturales que permitan cubrir todas las necesidades básicas de subsistencia.
En 2023, el lema de la campaña es “Del acuerdo a la acción: reconstruir la biodiversidad”. Un lema que se refiere al acuerdo alcanzado por 188 gobiernos en Montreal en el marco de la COP15 en diciembre de 2022 y donde se establecieron las bases para orientar las acciones mundiales en favor de la naturaleza de aquí a 2030. Un rayo de esperanza para la protección de la diversidad biológica.
Con este acuerdo, hay un plan de acción pactado a nivel mundial y en base a ello los países tienen que implementar todas las medidas que el acuerdo contempla antes de 2030, para conseguir una biodiversidad protegida y sostenible para 2050.
Los BIOPARC apelan al optimismo para celebrar el Día de la Biodiversidad
Para la Fundación BIOPARC y los parques de Fuengirola, Valencia y el Acuario de Gijón hoy no es un lunes cualquiera, porque hace 23 años Naciones Unidas declaró el 22 de mayo el Día Internacional de la Diversidad Biológica. Una conmemoración que este año vislumbra el optimismo pues, tras años de negociaciones, finalmente se han refrendado dos acuerdos históricos de protección global de nuestro planeta. Antes de terminar el pasado año el Marco Mundial Kumming-Montreal de la Diversidad Biológica concretaba las acciones para detener la pérdida de la naturaleza hasta 2050; y al empezar este 2023 igualmente trascendental ha sido conseguir el Tratado Global de los Océanos que ha fijado el objetivo de proteger el 30% de los océanos en 2030.
La biodiversidad es la riquísima complejidad de vida que atesora nuestro planeta. La inmensa diversidad de animales y plantas que podemos contemplar y sus casi infinitas variedades; pero también todos los microorganismos, los distintos ecosistemas, desde las selvas a los desiertos; y el entorno, ya sea agua, aire, tierra, etc. donde todo interacciona. Un conjunto perfecto y único, fundamental para la vida y para nuestra existencia. Los BIOPARC, como parques de vida, nacieron para dar a conocer esta maravilla que nos envuelve y que debemos cuidar.
La ilusión por un cambio hacia la protección del medioambiente llega en un momento crucial, cuando los datos sobre la pérdida de biodiversidad son aterradores: cada 10 minutos se extingue una especie, 150 al día. En ese sentido, los BIOPARC de Fuengirola, Valencia y el Acuario de Gijón vuelcan su esfuerzo en preservar de forma activa a las especies y los hábitats más amenazados con la participación en los más de 100 programas internacionales de conservación. Desde cada BIOPARC se aporta esperanza con nacimientos muy notables de especies como orangutanes, elefantes, gorilas, tiburones, chimpancés, caballitos de mar o dragones de Komodo.
Del mismo modo es necesaria la actuación sobre los hábitats de origen y esos “puntos calientes de biodiversidad” sobre los que trabaja la Fundación BIOPARC. Desde Borneo a la isla de Flores, pasando por Madagascar, Camerún o Senegal; y también en los entornos más próximos, ya sea Asturias, Comunitat Valenciana o Andalucía. La Fundación colabora con prestigiosas instituciones para revertir la situación de amenaza y deterioro de estos espacios y los animales que guarecen. Y junto a los BIOPARC de Fuengirola, Valencia y el Acuario de Gijón, trasladan el amor por la naturaleza a miles de personas cada año para que nos comprometamos individualmente en conseguir un futuro prometedor para nuestra casa, el planeta Tierra.


