Durante la jornada de las pasadas elecciones generales y autonómica, también hubo lugar para las incidencias. Hacemos un repaso de ellas.

Un total de diez colegios electorales de la Comunitat Valenciana cerraron entre quince y 30 minutos más tarde de las 20 horas por haber registrado algún tipo de incidencia durante la jornada electoral del 28 de abril (28A).

De estos diez colegios electorales, cuatro están en la provincia de Valencia, otros cuatro en la de Castellón y dos en la de Alicante.

En la provincia de Valencia, el colegio electoral Ausiàs March de Picanya tuvo que interrumpir la votación durante 25 minutos porque un elector había depositado su voto en una mesa equivocada, mientras que en el colegio Edificio de Seguridad de Torre en Conill de Bétera, se interrumpió 15 minutos por falta de sobres del Senado.

Estas dos incidencias se suman a otras dos registradas a lo largo de la jornada en la localidad de Xàtiva, con retraso de 45 minutos porque el presidente de la mesa había pedido la certificación de los votos emitidos por correo; y de otro colegio en la localidad de Bétera, el situado en el ayuntamiento antiguo, que tuvo una demora de 21 minutos porque faltaban todas las papeletas de las candidaturas al Congreso.

En la provincia de Castellón, dos de las demoras se registraron en colegios de Almassora (por problemas de interpretación en la composición de las mesas), otro en el de la Marjalería de la capital de la plana(porque faltaban las papeletas del Partit Democràtic) y un cuarto en la localidad de Vall d,Uixó (porque el precinto de una urna no estaba en condiciones).

En la provincia de Alicante, los colegios que sufrieron retraso corresponden a la localidad de Confrides, en la comarca de la Marina Baja, y al municipio de San Vicente del Raspeig.
Asimismo, desde la Delegación del Gobierno señalaron que un colegio electoral del municipio alicantino de Petrer fue desalojado durante unos minutos tras una amenaza de bomba que ha resultado ser falsa.

Por otra parte, un hombre en estado de embriaguez fue identificado y se abrieron contra él diligencias que fueron trasladadas al juzgado de guardia tras introducir dos papeletas en cada una de las tres urnas en una mesa electoral que no le correspondía.
Fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana informaron de que la incidencia se produjo en el colegio electoral situado en el centro escolar Nuestra Señora del Carmen, en la Avenida de Burjassot de València.
Al parecer, el hombre acudió a su colegio electoral en estado de embriaguez pero votó en una mesa que no le correspondía introduciendo dos papeletas en cada una de las tres urnas, según relataronmiembros de la mesa..

Otras incidencias

Por otra parte, durante esta jornada también ocurrieron otros sucesos. Entre los más destacados, se encuentra la detención del rapero Pablo Hasel. Este fue detenido por la Guardia Civil en un control de tráfico en la provincia de Castellón y tras comprobarse que pesaba sobre él una orden de búsqueda y captura por no haberse presentado a un juicio.
Fuentes de la Delegación del Gobierno explicaron que la detención del rapero catalán, condenado por enaltecimiento del terrorismo, se produjo a las 18.30 horas en Benicarló.

Al parecer, Hasel reconoció ante los agentes que no se presentó a un juicio donde estaba citado y ahora la Guardia Civil está intentando encontrar al juez para comprobar si esa orden de busca y captura sigue en vigor.

Según publicaron varios medios, ayer por la tarde iba a tener lugar un concierto de homenaje al preso del GRAPO Paco Cela en el que precisamente iba a actuar Pablo Hasel.

El pasado mes de septiembre, la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional rebajó a 9 meses y un día la condena de dos años y un día de cárcel al rapero por alabar en Twitter a ETA y a los Grapo, al no estar ya activas estas organizaciones, lo que le evitaba ir a prisión por esta causa al no superar los dos años, si bien tiene pendiente otra de dos años de cárcel por el mismo delito.

Al revisar la sentencia que le impuso la sección primera de lo Penal, con un voto particular discrepante de una magistrada que consideró que le amparaba la libertad de expresión, la Sala de Apelación advirtió de que los tuits analizados “no encajan dentro de la libertad de expresión”, ya que rezuman “violencia” y una “banalización del terrorismo”.
Sin embargo, y a la luz de la doctrina del Supremo, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), los magistrados que revisaron la sentencia consideraron que concurren ciertas causas que “atenúan la responsabilidad penal” del rapero y por ello acordaron rebajarle la pena.

Imprimir article
Comenta aquesta notícia