EFE. Los niños pequeños pueden deshidratarse incluso aunque permanezcan bajo una sombrilla en la playa si se alcanzan temperaturas extremas como las que se esperan por la ola de calor que afectará a la Comunitat Valenciana en los próximos días.

Así lo ha advertido en un comunicado la doctora Mayte Resta, jefa del Servicio de Urgencias de Quirónsalud Valencia, quien afirma que con los más pequeños se debe extremar la precaución puesto que un niño “puede deshidratase incluso aunque pensemos que está bajo la protección de una sombra, por ejemplo, a orilla de la playa bajo una sombrilla”.

Por eso recomienda estar atentos a cambios en el comportamiento del pequeño, ya sea un llanto irritable o aletargamiento, y ofrecerle agua de manera regular aunque no tengan sensación de sed.

En el caso de las personas mayores, colectivo más vulnerable a la deshidratación, la doctora afirma que deben estar en ambientes alejados de la exposición solar, bien aireados y mantener una hidratación adecuada aunque no se tenga la sensación de sed, por lo que hay que ofrecerles líquidos de forma regular “pese a que no les apetezca”.

En el caso de las personas mayores que presenten hipertensión, el doctor José Luis Lasaga, coordinador de Urgencias de Quirósalud Alicante, recuerda que algunos de los medicamentos utilizados para el tratamiento de la presión arterial alta son diuréticos, que hacen que el paciente pierda más líquidos, motivo por el cual es “de vital importancia” que se tomen más líquidos de lo que se acostumbra.

Igualmente aconsejan “no realizar deporte expuestos a altas temperaturas e hidratarse de forma más abundante, antes, durante y después del ejercicio físico”.
Por otro lado, entre los trastornos más frecuentes por la exposición a altas temperaturas, los especialistas destacan la sensación de debilidad, estado de confusión, vértigo, cefaleas, cansancio y sensación de náuseas acompañado de ansiedad y sudoración.

El doctor Fulgencio Molina, jefe del servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud de Murcia advierte de los peligros que corren aquellas personas que realizan algún tipo de actividad física intensa cuando la temperatura ambiental es muy alta.

Señala que incluso individuos jóvenes y sanos, sobre todo si practican algún tipo de deporte con las altas temperaturas, son más propensos a sufrir algún tipo de lesión.
“Sentir calambres al hacer un esfuerzo físico es un signo que nos indica que podemos estar a punto de sufrir una lesión asociada con el calor”, según el doctor Molina.

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