De manga larga, con cuello, botones y ojales hechos a mano, de algodón y con flores sobre un llamativo color de fondo. Así son las tradicionales camisas de la rodà que no se compran en grandes superficies si no que se hacen en casa o se encargan a las tiendas de costura de Bétera donde las cosen artesanalmente a mano, como se ha hecho toda la vida.

A menos de cuatro semanas para que se celebre el día grande de Bétera los grupos de amigos ya tienen listas las camisas de este año. Seguramente hace meses que eligieron la tela y ya las tienen planchadas y listas para lucirlas por las calles de Bétera, “en septiembre ya comenzamos a recoger encargos, sobre todo de las pandillas de amigos que las quieren iguales o de familias donde todos sus miembros quieren lucir el mismo estampado. A estas alturas ya no suelo coger encargos, aunque sí vendo algunas que tengo hechas de muestra para los que llegan tarde”, nos explica Mª José Varea, la modista y regente de El Descosit.

Lo más complicado es encontrar en los almacenes nuevas telas estampadas que se adapten a los requisitos de las camisas de Bétera, pues lamentablemente han cerrado muchas de las fábricas textiles que se dedicaban a esto, “las telas tienen que ser de algodón, finas para que no den mucho calor y con estampado floral en forma de ramillete sobre colores llamativos e intensos”. Según nos explica Mª José cada año es más complicado encontrarlas ya que o “las flores son demasiado exageradas o demasiado pequeñas y los tejidos son sintéticos de poliéster y dan mucho calor porque se pegan al cuerpo”.

El patrón utilizado es masculino ya que históricamente las camisas eran solo para los hombres, afortunadamente ahora las niñas, chicas y mujeres salen a la rodà y las lucen también aunque manteniendo el patrón original, “hay gente que te las pide sin mangas, de tirantes o con otra forma más femenina, pero las que coso yo son las tradicionales y con patrón masculino”, explica la modista.

Los vecinos y vecinas de Bétera suelen tener varias en su armario que van alternando, “la gente suele tener muchas pero siempre hay quien quiere camisa nueva para lucir el día grande, además siempre llevar la misma no queda bien en las fotos”, bromea Mª José.

Las obreras solteras tienen un papel importante en el colorido de la rodà, pues son ellas las que eligen el diseño que después llevarán sus respectivos cosieters, una elección que es totalmente secreta hasta el día 15 cuando todos estrenan camisa y sombrero para portar por las calles de Bétera les alfàbegues de las jóvenes obreras.

Una camisa cuesta de coser más de dos horas, “es un trabajo muy artesano, esto no es una fábrica donde se hacen las camisas en cadena y en menos de dos minutos, aquí se hace todo manual: entretelar cuellos y puños, hacer ojales y coser botones, es un trabajo costoso”.

Aviso para recién llegados: aunque en las grandes tiendas de ropa como Zara hay camisas de flores, os recomendamos que no las compréis allí para lucirlas el día grande ya que se nota mucho que no son las camisas de Bétera y seréis calificados sin compasión de forasteros por los vecinos y vecinas de Bétera.

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