EFE. La autopista AP-7 vivía con normalidad las primeras horas de su gratuidad la medianoche del 1 de enero, tras 48 años de pago de peajes. A su paso por la Comunitat Valenciana varias plataformas y movimientos ciudadanos celebraban con cenas de fin de año y música en los propios peajes esta liberalización.

Con el levantamiento de las barreras sobre las 20.30 horas de este último día de 2019, el tramo de 374 kilómetros entre Tarragona y Alicante de la autopista AP-7 dejaba de ser de pago y los vehículos las atravesaban sin parar y haciendo sonar sus bocinas.

Según ha informado la Dirección General de Tráfico (DGT), desde el levantamiento de las barreras no se ha producido ningún incidente circulatorio en esta vía y el tráfico se ha desarrollado con total normalidad.

La plataforma Fem Marina Alta había realizado una convocatoria en el peaje de Ondara, con música, cena y sorpresas, y varias personas se han reunido para cenar y comerse las uvas allí y poder atravesar luego el peaje sin necesidad de coger el habitual tiquet de una autopista, para ellos, “más que amortizada”.

Para celebrar que por fin se ha cumplido una reivindicación de años también el movimiento AP-7 Gratuita Ja había invitado a los usuarios, a través de las redes sociales, a pasar con sus vehículos por las barreras levantadas y hacerse una foto para compartirla en las redes sociales.

También la plataforma Adeu AP-7 había convocado una cena en un peaje de la autopista recién liberalizada para celebrar la gratuidad de la vía y la entrada del año nuevo.

El tramo liberalizado de esta autopista se integrarán así en la red estatal de carreteras de alta capacidad gratuitas y se gestionará bajo los mismos criterios que el resto.

El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, visitó este martes, junto al president de la Generalitat, Ximo Puig, el peaje de Sagunto (Valencia) y destacó que circular por la red de carreteras del Estado de la Comunitat Valenciana ahora será un 93 % más barato y supondrá un ahorro de 300 millones de euros para los usuarios.

La gratuidad supondrá un importante ahorro para los transportistas que la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte (FVET) ha cuantificado entre 2.000 y 2.500 euros por vehículo.

Además, conllevará un mayor uso de una vía mejor, de alta capacidad y más rápida para los transportistas que cubren rutas de proximidad entre Valencia, Alicante y Castellón y que hasta ahora evitaban utilizar esta vía para ahorrarse el peaje.

Menos importante será la denominación que se le dé para diferenciarla de la A-7, un cambio que se estudiará más adelante ya que ahora se mantendrá igual para evitar problemas en la cartelería pero que habrá que abordar porque no se pueden tener “dos A-7”.

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