La Mancomunitat Camp de Túria ha estrenado la nueva campaña de los 12 lemas para este 2020. Esta iniciativa se lleva a cabo a través de la UPCCA (Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas).

Este mes de febrero tiene dos lemas relacionados con el alcohol: ‘Durante el embarazo, 0,0‘ y ‘Si bebes, no arrancas‘ sobre la concienciación en la conducción.

Beber alcohol durante el embarazo tiene como efecto un peor funcionamiento cognitivo en los niños, según la revisión más completa sobre el tema hasta hoy. La investigación de la Universidad de Bristol, publicada en el ‘International ‘Journal of Epidemiology’, ha revisado 23 estudios publicados sobre el tema y ha encontrado evidencia también que beber durante el embarazo también podría reducir el peso al nacer.

Los hallazgos refuerzan las directrices de la Dirección Médica del Reino Unido #DRYMESTER, que apunta a la abstención de alcohol en todos los trimestres del embarazo.

Para estudiar los efectos de beber alcohol durante el embarazo, los investigadores financiados por el Instituto Nacional de Investigación en Salud (NIHR) y el Consejo de Investigación Médica (MRC) combinaron los resultados de diseños de estudio muy diferentes por primera vez.

Los métodos incluyeron estudios tradicionales como ensayos controlados aleatorios, junto con estrategias alternativas como la comparación de niños de las mismas familias las madres de las cuales redujeron o aumentaron el consumo de alcohol entre los embarazos, y un enfoque basado en marcadores genéticos, “la asignación al azar mendeliana”.

Anteriormente, la investigación sobre este tema ha sido a través de estudios observacionales, donde los participantes ya están expuestos a un factor de riesgo y los investigadores no intentan cambiar quién está o no expuesto.

Pero existen limitaciones con este tipo de estudio: puede ser imposible delimitar el que es causado por el alcohol y el que es causado por otros factores. Estos factores podrían incluir la educación de la mujer o el entorno familiar, así como la predisposición genética, que puede afectar el desarrollo y la cognición de su hijo a largo plazo.

Los diseños de estudio alternativos utilizan diferentes maneras de minimizar o eliminar estos factores de “confusión”, por lo cual los resultados son más de confianza. Si todos los resultados de estos estudios apuntan en la misma dirección, es menos probable que se deban a errores y sesgos, y es más probable que sean verdaderas causas de salud y dolencia.

Todos los estudios incluidos en la revisión intentaron comparar grupos similares de personas que solo eran diferentes en términos de exposición al alcohol durante el embarazo. Esto es lo más próximo al que se conseguiría en un experimento.

Si bien la revisión fue exhaustiva, su capacidad para establecer cuánto alcohol conduce a estos resultados negativos fue limitada. Sin embargo, los investigadores concluyeron que a las mujeres se los tiene que continuar recomendando que se abstengan de consumir alcohol durante el embarazo.

La doctora Luisa Zuccolo, directora del estudio y profesora titular de Epidemiología en la Facultad de Medicina de Bristol, señala que “la evidencia del mal que el alcohol puede causar a los niños antes de que nazcan está creciendo, y esta revisión es la primera a mirar la gamma completa de estudios sobre el tema”.

“Es poco probable que sea un resultado casual, puesto que tenemos en cuenta una variedad de enfoques y resultados –explica–. Nuestro trabajo confirma el consenso científico actual: que el consumo de alcohol durante el embarazo puede afectar los hijos habilitados cognitivas más adelante en la vida, incluida su educación, también podría conducir en un menor pes al nacer”.

Según destaca, el estudio «refuerza la directriz de la Dirección Médica del Reino Unido #DRYMESTER (abstenerse en todos los trimestres) es el único enfoque seguro. Este mensaje es más importante que nunca, dada la investigación reciente que muestra que la industria del alcohol promueve información confusa sobre las implicaciones reales para la salud de beber durante el embarazo.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), los análisis toxicológicos realizados a 751 personas muertas en accidente de tráfico en 2018 (535 conductores, 143 peatones y 73 acompañantes) revelaron que más del 40% de los conductores iba borracho o drogado. Siempre bajo excusas como “voy aquí al lado o no te preocupas que voy despacio”.

De todas maneras, desde hace 25 años existe un aparato que puede contribuir a reducir esta dramática situación y que en Francia y Alemania ya es obligatorio para conductores condenados por alcoholemia, así como para vehículos de transporte de pasajeros o mercancías peligrosas.

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