Para esa generación que se nos va, callada y en silencio, como han vivido siempre, generación de actos, de generosa entrega, de capacidad de sacrificio sin limite, de superación y de pocas palabras, de ruidoso silencio que su amor convertía en el mas bello de los discursos.

La generación de unos padres que, roto el espinazo desde hacia tiempo por el trabajo y la renuncia, de madres que no iban a la peluquería para comprarnos caramelos, de padres que apuraban el cigarrillo para prolongar las pocas alegrías que se concedían, se convirtieron en abuelos y nos volvieron a sostener sobre sus espaldas cansadas cuando la epidemia de la necesidad, del paro, de la angustia nos golpeo muy duro allá por el 2008.

La generación de los héroes sin nombre que sufrieron la mas cruel de las guerras y con su sabio silencio nos enseñaron que el perdón y la reconciliación son infinitamente mejores que el odio, las abuelas de las patatas a lo pobre, las torrijas y la mercromina, los abuelos de palabra justa y exacta sabiduría para anticipar la lluvia y de recuerdos siempre hermosos, esta generación que es sabia hasta en el momento de su partida, nuestros mayores que nos dicen “ no vengas hijo que yo estoy bien” y de esa bella manera anteponen nuestra salud a la suya, nuestra alegría y nuestra vida a su soledad.

Esta generación se esta marchando sola en una UCI, se van sin nadie desde una residencia o desde su casa humilde, y yo, con la lluvia empapando mi mirad y  el corazón roto de amargura, yo que ya vi partir antes de toda esta locura a mis abuelos y a mis padres me pregunto

Cuando todo esto pase y tengamos que ir de mejor o peor grado al cementerio y contemplar las lapidas en las que una foto ha congelado su imagen y despacio alcemos la mirada y la fijemos en sus rostros quietos ¿ podremos de verdad responder a preguntas, que con su sonido nos despertaran el alma?

Preguntas que gritaran en nuestro corazón  ¿les di todos los besos que se merecían, todas las gracias por la inmensidad de sus sacrificios, todos los abrazos a los que se hizo acreedora su generosidad sin limites?

Yo no lo hice por eso ya solo puedo escribirles esto, y es tan poco

Por eso os pido a todos los que aun podéis hacerlo que no permitáis que si el destino ya ha decidido su partida se marchen sin saber cuanto los queréis, cuanto los queremos

 

Fuerza para todos
Rafa Ezkerra
Imprimir article
Comenta aquesta notícia