Bétera, igual que el resto de España, ha tenido que celebrar desde casa la Semana Santa y la Pascua. En este sentido, el confinamiento por el Covid-19 ha afectado al Mundo religioso. Sin ir más lejos, la Colla de Campaners de Bétera ha tenido que conformarse este año al compartir videos con toques otros años. Pues, en Jueves Santo los campaneros, campaneras y las campanas de la población suelen anunciar uno de los momentos más importantes del calendario litúrgico como es la misa de la Santa Cena.

Este año no lo han podido hacer y han compartido en sus Redes Sociales un vídeo de hace dos años, donde las seis campanas de la Torre-Campanario de la Purísima son tocadas manualmente.

Así mismo, viernes Santo y después de la misa de la Santa Cena, los campaneros tienen la tradición de lanzar las cuerdas de cada campana por las diferentes fachadas del campanario y espadañas de Bétera en señal de luto. Además, se quedan desconectados todos tipos de toques incluso el reloj, quedando todo en completo silencio hasta la Gloria de la Vigilia Pascual del sábado Santo, momento de la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Este año por el motivo del estado de alarma por el COVID-19, las campanas se han quedado en silencio y la única cuerda de la cual han podido disfrutar los vecinos y vecinas de Bétera ha sido la de una imagen Pandilla de otro año,.

Por otro lado, los rectores de las iglesias de la localidad también han lanzado unos mensajes especiales en Sábado Santo y Domingo de Resurrección, publicados en el Facebook de la Colla de Campaners, dando mucha fuerza y ánimos a toda la población.

Compartimos los citados mensajes a continuación:

Mensaje de D. José Martínez Nicolau. Cura de la iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados de Bétera en Sábado Santo.

“Todo está cumplido, el señor entregó su Espíritu. La iglesia entra en silencio. No se celebran los Sacramentos, solo se contempla la soledad de la Cruz. Solo se escucha el silencio, las campanas están suspendidas en sus campanarios, se las ve pero no suenan.

Como durante años ha faltado el resonar de las campanas anunciando los acontecimientos religiosos, las fiestas, los nacimientos, las despedidas de nuestros seres queridos, tantas cosas que nos hacían sentirse olvidados. El sonar de las campanas se adivinaba en lontananza; solo el campanario de la ermita que resonaba en septiembre, era el sonido de la Pastora y de Cristo.

Pero este silencio se ha roto con la cantidad de oraciones y sacrificios que hemos ofrecido, porque se acabe ese maldito Coronavirus que nos ha invadido y que se ha llevado a tantos seres queridos, a muchos ancianos, a los cuales tanto debemos.

Pero la voz de Cristo continuará anunciando su mensaje de Pau, Fraternidad y Amor entre nosotros, de una forma especial en favor de los más pobres, porque, como nos enseñó Jesús formamos un solo pueblo, como uno es Él con el Padre y estos días cuando el “bicho” sea vencido resonarán las campanas que voltearán desde la parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, junto con las campanas de nuestro pueblo. Y su tañer lo inundará todo.

Jesús entregó su Espíritu, pero nos envió al Espíritu Santo porque su mensaje llego a todos los pueblos por la palabra de los Apóstoles y el sonido de las campanas”.

Mensaje de D. Vicent Bataller García, rector de la iglesia de la Purísima Concepción de Bétera en Domingo de Resurrección

“Si, habitualmente, nuestras campanas nos acompañan en nuestro día a día, el día 12 de abril de este año es DOMINGO DE RESURRECCIÓN y a las 12 del mediodía nos unimos al Papa Francisco en su bendición “Urbi et orbi”, que este año 2020 convoca con el lema: Jesucristo ha resucitado, anuncia y realiza la victoria de la vida sobre la muerte. Somos testigos de esta esperanza.

La iglesia celebra este Domingo de Pascua la victoria de Cristo sobre la muerte. Este anuncio nuclear de nuestra fe tratamos de hacerlo llegar con múltiples maneras e iniciativas. Deseamos pregonarlo, incluso con lágrimas en los ojos por la tristeza de quien está sufriendo en estos momentos.

El voltear las campanas durante este tiempo de confinamiento, tanto a las 12h como las 20h, es un gesto que busca:

– Acompañar la soledad de miles de personas que han muerto y mostrar esperanza y consuelo a sus familiares y amigos.

– Agradecer a tantas personas que hoy, en el servicio sanitario, de seguridad, de desinfección, de recogida de residuos, de avituallamiento, de transporte, de producción alimentaria, etc…continúan trabajando “con riesgo” porque no nos falto el necesario.

La expresión mayor del drama que estamos viviendo es la muerte de miles de personas en soledad y, a veces, en la desesperación y falta de consuelo en sus familiares. La manera de despedir a los difuntos, celebrar ritos de esperanza y acompañar el suelo de sus afines, está en el origen de la civilización.

La actual crisis socava este pilar porque procura camuflar esta realidad durísima de la vida de cualquier persona.

La iglesia es depositaria de la esperanza que brota de la fe en Cristo muerto y resucitado y, se comparte en la caridad. Tocamos las campanas cada día para ofrecer esperanza a quienes hoy y, todos los días, más la necesitan.

Feliz Pascua de Resurrección!”

Imprimir article
Comenta aquesta notícia