Hoy veremos la estación del metro dentro del pueblo de Bétera.

El hecho es que algo si ha cambiado de cómo era y yo la veía en mi niñez. Entonces, era la CTFV Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de València. El edificio era igual pero “habitado”. En la fachada y fuera del habitáculo del jefe de estación había una campana que este utilizaba para dar la salida a los trenes, a la derecha de las vías y en el espacio pegado a casa Nebot mirando València, había unas naves y unos “retretes” y a la izquierda, donde ahora está el aparcamiento,  habían “vías” a las cuales entraban los vagones de mercancías, muchas de ellas para el cuartel militar. Más adelante ya dirección Valencia y a cien metros, aproximadamente a la izquierda de las vías, estaba la caseta del guarda agujas donde generalmente estaba Miguel Romero, del que hay que destacar su buen humor y simpatía con todo el mundo.

Llama mi atención el edificio, bastante común en todas las estaciones, las vías como se van “juntando”, los “límites” o “topes” antiguos y nuevos, los raíles “móviles” para hacer cambios de vía, y las agujas (no sé si se llamarán así, pero por este nombre las conocíamos) para hacer estos cambios del tren de una a otra.

Si queréis más y mejor información sobre este particular, os podéis dirigir tanto al CENTRO de ESTUDIOS LOCALES DE BÉTERA, de Jorge Alonso Berzosa y lo “encontraréis” en Historia, “El trenecito”, también en los libros de Amparo Doménech Palau, en el primero, BÉTERA, UN PUEBLO PARA TODOS, está en el capítulo VI, “comunicaciones”, también en el segundo del mismo título en este en el Capítulo IV “comunicaciones”.

La cámara EN MANUAL Y raw, “al aire”, configurada más o menos con un isso 100 todas ellas, en la mayoría f/ entre 8 y 11, la velocidad de obturación la que me pide la cámara en cada una, sin embargo, al ser el día muy luminoso la mayoría por encima de 1/300. Están procesadas en lightroom.

Texto de Ximo Asensi.

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