Hoy también nos moveremos por el pueblo, en primer lugar La Masía de la Barraca, después al antiguo Matadero y por último a la Cruz.
La Masía de la Barraca seguramente debe su nombre actual a una pequeña barraca que hay en el jardín para los niños.
Tiene un encanto especial, primero porque es del Municipio y sus jardines muy currados y para mí muy muy diseñados, están abiertos al público, hay un “parque” para niños, también hay como dos “palomares” hechos sobre unos “árboles” de obra que nos muestran la ama de quien los hizo, la casa tiene un encanto y riqueza decorativa singular como se caracterizan estas construcciones de la antigua burguesía Valenciana, la entrada, el suelo es muy original, la escala, los pasamanos, la escala de madera caracol para subir al máximo alto, etc. digno de ver, sin embargo, no sé si es visitable, puesto que me pare que lo usan como centro las “amas de casa” y no sé si alguna otra organización.

De la Barraca me atrae todo, el jardín, las plantas, la fuente central, y los árboles, sus luces y sus sombras, también la casa, sus fachadas, puertas, ventanas, líneas de construcción y las gárgolas, etc.

El matadero, ubicado a la alameda o avenida Ramón Inglés era como su nombre indica, era el lugar donde los carniceros del pueblo mataban y preparaban la carne para su despacho, en mis recuerdos está el movimiento de manada y personal los días de matanza (y atendido que mi yayo vivía cerca lo solía visitar para aplacar mi curiosidad de niño), en el exterior vemos en la fachada las cabezas de cordero, el buey y el cerdo, ya dentro del depósito de agua en el centro, sus departamentos, el corralito donde se dejaban los animales y el quinal para elevarlos y trocear.

Del matadero me atrae su construcción exterior, su puerta de entrada, los bustos de los animales en la parte alta de la fachada, y todo el interior que se mantiene y me lleva a tiempo pasados.

La cruz es una referencia muy alejada del pueblo en aquel tiempo y, si damos una rueda por los alrededores, veremos restos de unas construcciones abandonadas, puesto que en algún tiempo se pretendía urbanizar la zona.

De la cruz el que más me atrae es su majestuosidad en la parte alta de la loma y que es el lugar donde más claro se ven las salidas de sol o de la luna y el mar en días claros, de hecho, es un lugar donde “posarse” a hacer fotografías.

Lo dicho en la otra ocasión, si queréis ampliar los conocimientos de los temas, “entráis” en Internet a la página CENTRO De ESTUDIOS LOCALES DE BÉTERA de Jorge Alonso Berzosa o bien echáis una mirada en el libro BÉTERA, UN PUEBLO PARA TODOS de Amparo Doménech Palau.

La cámara en manual y en RAW, a “el aire”, configurada con uno isso 100 todas ellas, en la mayoría, al exterior entre f/ 7,1 y 11, las de interior entre f/ 3,5 y 5 en interior, la velocidad de obturación la que me pide la cámara en cada una, sin embargo, al exterior al ser el día muy luminoso la mayoría por encima de 1/200 y en el interior entre 60 y 100. Están procesadas en lightroom.

Imatges i text de Ximo Asensi i Alemany
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