(EFE) La Fiscalía de Valencia ha abierto diligencias de investigación por un posible delito de odio tras el incidente ocurrido el sábado en Metrovalencia. Tal como ya se mencionó en este periódico (hacer clic aquí), cabe recordar que dos vigilantes de seguridad retuvieron por la fuerza a un hombre, de origen guineano, al que amonestaron por no llevar bien puesta la mascarilla.

Las escena fue grabada por varios pasajeros del convoy y el vídeo se convirtió en viral en las redes sociales, provocando numerosas reacciones de repulsa, entre ellas la del movimiento antirracista de València Som Xarxa, que convocó para ayer jueves una concentración en la parada del metro de Colón de la capital valenciana, en la plaza Los Pinazo, para condenar los hechos.

La protesta fue convocada a instancias del colectivo UHURU (Libertad en swahili) que forma parte de las Comunidades Negras Africanas y Afrodescendientes en València (CNAACV) y del movimiento #BlackLivesMatters.

La fiscal delegada de delitos de odio en Valencia, Susana Gisbert, ha informado de que ha incoado diligencias de investigación de oficio para esclarecer los hechos, ante la posible comisión de un delito de odio.

El joven guineano acudió este jueves, acompañado de miembros de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), a la Fiscalía para ofrecer su versión sobre los hechos.

Mientras, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) mantiene abierto un expediente y sigue recopilando documentación, como las grabaciones internas de las cámaras de seguridad de Metrovalencia, para analizar toda la secuencia con el fin de determinar el detonante del incidente, y ha solicitado un informe a la empresa de seguridad para tomar las medidas que sean necesarias.

Fuentes de FGV han informado ue se pondrán a disposición de la Fiscalía y le facilitarán, si así lo requiere, toda la documentación de la que dispongan en el expediente que todavía tienen abierto.

Por su parte, fuentes de Alternativa Sindical, sindicato que representa a los vigilantes privados del metro, han informado que los dos vigilantes que se vieron involucrados en el suceso han presentado sendas denuncias contra el hombre, al que retuvieron tras “agredirles”, y se encuentran de baja laboral por las lesiones sufridas.

El sindicato ha señalado asimismo que presentará un escrito ante la Fiscalía en el que defienden la actuación de ambos vigilantes privados, niegan que se haya producido un “delito de odio” y argumentan que el hombre fue retenido después de ser amonestado por no llevar bien puesta la mascarilla y de que éste respondiera agrediéndoles e insultándoles.

Sobre el hecho de que le “engrilletaran”, manifiestan que es una “obligación” de los vigilantes de seguridad ante un posible hecho delictivo o infracción administrativa, así como su posterior puesta a disposición de las fuerzas de seguridad.

Som Xarxa ha informado en un comunicado de que el hombre detenido, residente en un municipio cercano a Valencia, es solicitante de asilo, trabaja como fontanero para una empresa de seguros, lleva tres años y medio en España y carece de antecedentes penales.

El hombre llegó a España procedente de Guinea Conakry con 21 años y está a la espera de que le sea concedido el estatus de refugiado político tras huir de su país, añade.

Según esta organización, el joven “asegura haber sido atacado dos veces, en dos trayectos distintos, por diferentes guardias de seguridad con la excusa de no llevar la mascarilla bien puesta”.

Sobre el suceso del pasado sábado, el joven relata que los vigilantes le siguieron y se dirigieron solo a él cuando “había mucha gente que estaba con la mascarilla bajada”. Añade que cuando le pidieron que se subiera la mascarilla, lo hizo.

Som Xarxa denuncia por último que el joven pasó la noche del sábado en el calabozo de la Guardia Civil de Paiporta y fue puesto en libertad a la mañana del día siguiente.

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