Artista, rompedora de estereotipos y una mujer libre, cargada con una gran mochila de vivencias que la hicieron diferente de las mujeres de su época. Así era nuestra vecina Fina Inglés Capella, quién faltó ayer a los 80 años, dejando muy tristes a todas aquellas personas que tuvieron la oportunidad de conocerla a lo largo de su vida.

Desde Betera.com queremos despedirnos de ella de una manera especial, haciendo un pequeño repaso de su vida y recordando todo aquello que Fina fue en el ámbito artístico y personal.

Hermana del también reconocido escultor Ramón Inglés (nombre que recibiría la avenida de nuestra Alameda), con tan solo 21 años de edad, Fina Inglés Capella consiguió una beca para estudiar en la Escuela Superior de Bellas artes de San Carlos de València. Esta beca fue mantenida hasta 1966, año en que la artista obtuvo el título de Profesora de Dibujo.

Sus inicios profesionales fueron muy importantes, ganándose una buena reputación entre la élite de los artistas valencianos. Durante el año 1962 consiguió profesionalmente grandes éxitos, entre los cuales se encuentra el primer premio de Pintura en el concurso de Arte Universitario de València y el Primer premio de Pintura en el IV Certamen Juvenil de Arte, siendo seleccionada para participar en la fase Nacional del mismo Certamen.

En 1965 Fina fue pensionada en “El Paular” de Segovia por el Ministerio de Educación Nacional, obteniendo la Medalla de Oro para pensionados del Paular.

Ya en el año 1970, fue becada por el Gobierno francés y el Excmo. Ayuntamiento de València para la Casa de Velázquez de Madrid, que fue prorrogada hasta 1972. Así, participó en las exposiciones colectivas de los artistas de la Casa de Velázquez a Madrid y París en 1971 y 1972.

Así, hay que recalcar que Fina destacó en una época dónde las mujeres pintoras tenían poca visibilidad.

Esta vecina de Bétera recibió en los últimos años varios homenajes en su municipio. El 14 de agosto de 2018, la Asociación Pro Casa de la Dona de la localidad la incluyó en el I certamen de “Dones Grans”. Por otro lado, del 26 de julio hasta el 30 de agosto de 2019, el Ateneo de Bétera ofreció una exposición en reconocimiento de su etapa como pintora.

Por otro lado, en el ámbito personal, no era ningún secreto que Fina era una mujer muy amable, educada y comprometida. Así, en sus últimos años, Fina aportó muy dentro el Mundo de las colonias felinas de Bétera. Era fácil verla con su carrete pasear para alimentar a todos los gatos que viven en las calles del municipio. Según hemos podido saber, a través de las Redes Sociales, de la mano de aquellas personas que le han dedicado unas bonitas y emotivas palabras de despido, este año se le acreditó con su carné de alimentadora felina, gracias a las alimentadoras de colonias más jóvenes. Fina los dijo, agradeciendo su tarea: “Ya me puedo morir tranquila sabiendo que estáis vosotros”.

Por todo aquello que representó y aportó a lo largo de su vida, las vecinas y vecinos de Bétera, la echaremos de menos.

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