El 15 de agosto es uno de los días más esperados por las vecinas y vecinos de Bétera dentro de las Fiestas Patronales de Bétera en Honor a Ia Virgen María de la Asunción. Se trata de un día repleto de actos muy consistentes en cuanto a tradición. Todo empieza con la “Rodà”, pero antes de que dé inicio esta hay mucho trabajo que hacer para que las Obreras Solteras estén a punto para el pasacalle.

A primeras horas de la mañana, las dos Obreras solteras tienen que preparar sus mejores galas de valenciana para estar listas cuando los Mayorales vayan a recogerlas y, así, dirigirse hacia el huerto de las albahacas y hacer el posterior pasacalle hasta llegar a la iglesia. Allí, las Obreras casadas estarán esperándolas para poder proceder a la tradicional Ofrenda. Las dos jóvenes, que simbólicamente representan Ia pureza, tienen que estar muy guapas para Ia Virgen María, pero vestirse con toda Ia indumentaria tradicional no es cosa fácil. Para la ocasión necesitan ayuda de profesionales en Ia materia. En este sentido, desde hace siglos, varias mujeres han jugado un papel muy importante, dedicándose a Ia confección artesanal de la vestimenta valenciana y a la posterior preparación de las dos Obreras Solteras. En la actualidad, aunque no son las únicas, Maruja (Maru) y Amparo Martínez “Las de la Palmera” son las dos figuras que más suelen realizar este trabajo, año atrás año.

En su caso, se trata de un trabajo que ha pasado de generación en generación y para Ia que tienen la ayuda de otras mujeres como “las *Barrachines” o Ia desaparecida la tía Paquita Coll Ricart “Paquita la de la capa”. Una vez faltó Ia madre de Amparo y Maru, conocida como “la tía Maria la del Noi”, era Paquita quién las asesoraba y aconsejaba. También hemos podido saber que Carmen La  Coetera (hermana de los hermanos Rausell los pirotécnicos) ayudaba a Maria la del Noi en la tarea de vestirlas y peinarlas. De hecho, Carmen la Coetera peinó a sus hijas cuando fueron Obreras (Mari Carmen i Amparo) en el año 1978 y 1983, respectivamente. Y así, Mari Carmen haría lo mismo con su hija Mireia, 40 años más tarde.

Basándonos en la información que “Las de la Palmera” nos ofrecieron para el artículo del libro de fiestas de 2014 “Vistiendo a una Obrera de valenciana”, para esta tarea se emplea aproximadamente una hora o a veces incluso más y, por lo tanto, hay que estar centrada en lo que se está haciendo para que la Obrera no llegue tarde a su cita. Ellas, llevan desde el año 1987 ataviando a las Obreras con este traje de valenciana. Según explican, primero que nada, la obrera se coloca el sujetador (que suele ser de cuerpo entero), las calcetas y los “pololos” que es una especie de pantalón bombacho por la rodilla.

Seguidamente, se mete el cosset o chaleco que tiene que ir anudado y muy ajustado por detrás para que, una vez vestida, todo quede muy acoplado. Antiguamente, estas mudas y algunas joyas se solían dejar. Estas hermanas todavía utilizan el cuerpo de Ia ‘Tía Sucrera’, el cual es de principios del siglo XX, junto con otro que confeccionaron ellas.

El siguiente paso sería poner los brazos en forma de barraca para meter por arriba las enagüas tiesas y después las blanditas.

Metidas todas las enagüas se le añade el jubón. Aunque tal como manifiestan ellas el jubón es una palabra que se ha perdido, hace referencia al corpiño-chaqueta principal que luce la Obrera en el traje. Esta palabra se cree que puede derivar del árabe, según explica a uno de sus libros Maria Victoria Liceras. Liceras está considerada como un gran referente, puesto que se documenta en fotografías antiguas para obtener información sobre Ia vestimenta tradicional, se fija en grabados, azulejos, testamentos y refranes cotidianos.

El jubón también se acopla bien, tirando de agujas e imperdibles para que cuando la Obrera haga la tradicional volteta no se le desarreglue nada. Pues bajo del pecho hay un pliegue que se confecciona así, desde siempre, por si acaso estos días se ha engordado un poquito. De este modo, se le podría ajustar mejor el cuerpo.

Después, hay que volver a hacer la forma de barraca para poner el regazo. La próxima pieza es el delantal bordado y a continuación Ia cinta de Ia cintura. Posteriormente, tocaría colocar la manteleta y el lazo de detrás de esta.

Ahora ya está peinada y vestida como marca Ia tradición, pero todavía quedan algunas cosas por hacer. Desde hace unos años, suele ser habitual que en esta última parte del proceso también participe Ia madre. Se trata de meterle los racimos (pendientes), Ia joya (aguja o pasador de Ia manteleta) y finalmente el collar de perlas. Como complemento, las Obreras llevan una cesta pequeña de pepitas de melón o de mimbre.

La sombrilla es otro elemento importante. Esta es llevada por el acompañante de Ia joven, el cual es denominado cómo el “sombrillero“. Esta figura también es clave en todo el recorrido del huerto hacia la iglesia.

Llevando del brazo a la Obrera, él vela por su bienestar y con la sombrilla intenta protegerla del sol.

Uno de los gestos más repetidos que los dos juntos realizan a lo largo del pasacalle es Ia “Volteta” y el “peuet”. Esta acción se ensaya normalmente en la última prueba que se hace del traje, antes de vestirse este día.

Y así es como empieza el día de la Obrera soltera en una jornada donde la devoción por Ia Virgen María de la Asunción.

A continuación, ofrecemos una fotogalería de varias obreras que nos han enviado imágenes de este proceso:

Amparo Clavel Doménech, Obrera Fadrina 2001
Mª Carmen Carretero Navarro, Obera Fadrina 2001

Mª Carmen destaca cómo “Paquita Coll Ricart” apretaba bien para que todo quedara muy ajustado. También nos hace la comparativa de su sombrilla con el pañuelo de su hermano Ramón, su “sombrillero”.

Elena Herrera Asensi

La cesta de pepitas de melón está realizada por su hermano Miguel y Manteletas bordades por su madre.

Ana Carrascosa López, Obrera Fadrina 2005:
Rebeca Rivero Puig, Obrera Fadrina 2007:
Bibliografía: texto basado en un artículo realizado por nuestra redactora Carmen Sorlí Contreras en el libro de fiestas de 2014 con documentación y explicaciones ofrecias por Amparo y Maru “las de la Palmera” (también se puede encontrar en la web de Jorge Alonso Berzosa del Centro de Estudios Local de Bétera) y ampliado con información e imágenes facilitadas por las Obreras de las fotografías: Elena Herrera Asensi, Amparo Olmos Cerdà, Mª Carmen Carretero, Amparo Clavel Doménech, Ana Carrascosa López i Rebeca Rivero Puig, así como de Mari Carmen Bes Rausell y Vicent Bes Rausell.
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