Hoy hablamos de árboles y son unos pocos.

Los primeros son de los “catalogados” en el pueblo de Bétera y que merecen una calificación y respeto especial, son La Carrasca o Bellotero en el camino del Pla Pinela. El almez dentro del pueblo junto el huerto de Carola Reig y la enredadera arriba en la avenida del País Valenciano y el Ficus en la Masía de la Pelosa, también en término de Bétera. Al citado almez hay que hacerle una especial mención, dado que la semana pasada cayó gran parte de este árbol centenario. Por lo que hemos podido escuchar, este árbol tenía un hongo lignícola. Técnicos del Ayuntamiento de Bétera se han coordinado para trabajar en la recuperación de parte del árbol.

Otro árbol muy significativo en nuestra vida ha sido el “pino de la baza” a Porta-Coeli en el término de Serra, estaba yendo al Monasterio a la izquierda, hoy ya desaparecido, no obstante tenemos el recuerdo de la última etapa de su vida.

Dos en Bétera también atractivos por el colorido y la forma de las flores, están a los jardines del parque que hay entre la Calle Baldosa y Point de Saint Martin.

Los almendros con la peculiar y bonita flor, es un campo en el Plano Andenes, del camino del Azagador a la residencia Roig Alfonso.
También al término de Bétera y al Alter, por el margenon, un paisaje curioso, el solitario naranjo seco con un tapiz de “ravenissa” en flor.

Y por último a Porta-Coeli, dos fotografías del mismo pino seco en clave alta (o sea bastante claro). De hecho, nos gustan mucho y nos adornan el dormitorio, en tamaño 45X30.

Texto e imágenes de Ximo Asensi Alemany

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