Una semana después ya podemos decir que ha empezado el curso escolar en Bétera, desde lunes día 7 se han ido incorporando de forma escalonada los alumnos en sus centros, el curso pasado acabó de forma excepcional y este curso empieza con los mismos parámetros de excepcionalidad por la COVID-19. ¿Pero tenemos a todos los escolares en clases? No, bien es verdad que no, hoy la mitad de los alumnos de 2.º,3.º,4.º de la ESO y Bachillerato del IES Les Alfàbegues estarán en casa, y mañana se quedarán la otra mitad, y así será de momento.

Y es que se han tomado diferentes medidas por la excepcionalidad sanitaria que estamos vivíamos, y que en Bétera, conozcamos de sobra más de 220 vecinas y vecinos han sufrido de momento el COVID-19, entre las medidas hay que destacar una, la semiprsencialidad por todo aquello que supone y que tendrán que sufrir los alumnos del IES Les Alfàbegues.

Vaya por delante que, desde Bétera Enfurecida, queremos destacar todo el trabajo hecho por equipo directivo y profesores y que permitió acabar el curso pasado garantizando la enseñanza a todo el alumnado y que nos consta que esa tarea y esfuerzo continúa este curso, todo un orgullo contar con su compromiso, así como también la tarea hecha por Mario Castillo y su equipo para mantener en todas las garantías las instalaciones por el inicio de curso, toda la lucha de la AMPA para asegurar que los/las alumnos puedan ejercer con normalidad su derecho en la educación. Pero bien la medida de la semipresencialidad que se ha tenido que adoptar por la carencia de recursos, instalaciones y medios por todos conocida, y ahora queremos reiterar que son momentos difíciles, de tener paciencia, ser comprensivos y ayudar en todo aquello que esté a nuestro alcance, es una medida que se ha aplicado a pocos lugares, en pocos pueblos de Valencia, de nuevo Bétera tiene el honor de estar en tan dudoso cuadro de las excepciones, pero la realidad es que la semipresencialidad más allá de medida sanitaria lo que está dejando entrever son otros déficits, y despreocupaciones de la administración para resolver.

¿La semipresencialidad, es una medida realmente sanitaria o simplemente un muestra más de unas instalaciones que han hecho colapso por la sobremasificación, lo digamos de otra manera, o expone de otra forma realmente es una medida efectiva con los medios que se tienen? ¿Avanzamos algo teniendo en la mitad de un grupo en casa? ¿O solo perjudicamos los alumnos? ¿No había en Bétera más instalaciones que las ofrecidas para impedir esta situación? ¿Dejaremos a los alumnos colgados? Demasiadas preguntas.

Vamos a poner un ejemplo. Seestablece que una alumna de 4.º ESO grupo X irá a clase con los siguientes horarios: Una semana, lunes, miércoles y viernes, la semana siguiente martes y jueves, el resto de días se quedará en casa, así su grupo de 4.º X que tiene 24 alumnos se dividirá en dos, de 12 alumnos, hasta aquí todo perfecto sobre el papel estamos reduciendo el número de personas con los que nuestra alumna tendrá contacto, y ante un posible positivo será más fácil actuar, tendremos que soportar como mal menor el perjuicio que supondrá este calendario donde tendrán que estudiar en clase o a casa según el día, no volamos ni pensar el que supondrá por maestros y alumnos posar fechas por entregas de trabajos, ni el que supondrá planificar las semanas de exámenes, pero bien es el que toca vivir… Ya digamos sobre el papel, ahora vayamos a la realidad.

Nuestra alumna de 4.º tiene que entrar a las 8.10 a l´Instituto, no vayamos a exponer aquí nada sobre como será o es la entrada en el mismo. Reúne en su aula, que está medio vacía, la mitad de compañeros hoy se quedan en casa por horario, las dos primeras clases las hace en esa aula y con los mismos compañeros (perfecto) pero a tercera hora tiene una optativa, y todos cambian de aula y de compañeros, nuestra alumna se junta con otros alumnos de 4.º A, B, C, D,E … (la pretensa reducción de contactos que se quería con la *semipresencialitat ya ha ido por los aires) suena la sirena, es la hora del primer descanso son las 11 de la mañana, los han explicado que l´espacio del patín ha quedado dividido en dos (poco más se puede hacer) en uno de los espacios convivirán todos los alumnos que tienen las aulas en el edificio viejo, y en el otro espacio los que las tienen en el nuevo, no dan más de si las instalaciones y poco más se puede plantear. Nuestra alumna con su mascarilla  y guardando siempre la distancia charla y almuerza con amigos otros grupos, de nuevo la semipresencialidad como medida hace aguas. ¿Con cuánta gente ha sido nuestra alumna en estas primeras tres horas del día? Esto se repetirá al descanso de la una. Acaba las clases, mañana le toca quedarse a casa y está preocupada por los trabajos, deberes y como afrontará con garantías el temario del curso que a su caso es el que pose final a la ESO. Pero bono de esto ya se preocupará mañana, está tarde todavía tiene que ir a la academia, a deportivas o simplemente dar una vuelta con los amigos que justamente este año están a otros grupos.

¿Si nuestra alumna diera positivo, a qué alumnos tendrían que rastrear? ¿Se ha conseguido algo haciendo que  su grupo de 24, 12 se queden en casa?

¿Entendemos y no queremos criticar sin más la medida de la semipresencialidad, pero realmente vale para algo? Suponemos que sí, sino no se estaría causando este perjuicio sobre la educación de los alumnos.

En todo caso lo que se pone sobre el tapete, es de nuevo el gran problema del IES Les Alfàbegues, un instituto que se hizo en la década de los 80, donde Bétera tenía una población de no reúne a 10 mil habitantes (sumamos Serra y Náquera) un instituto que se ha ido ampliando hasta que ha reunido a su colapso. Un instituto sobremasificado, que no tiene suficientes instalaciones por el número de alumnas, colapsado con los horarios, puesto que por la mañana y por la tarde está saturado.

La pandemia no ha hecho más que resaltar un viejo problema, la semipresencialidad a la que se han visto abocados no ha hecho más que mostrar que ya no hay soluciones posibles. Es urgente un nuevo instituto, mientras los alumnos se tendrán que quedar según el día a casa, y el equipo directivo, profesores y AMPA tendrán que continuar luchando para garantizar el derecho en la educación. Mira por donde que hemos sido críticos con los barracones, mira que hemos dicho que solo los queríamos ver en la Alameda y para las fiestas d´agosto, ¿Pero no hubiera podido el Ayuntamiento de Bétera ceder espacios para que de forma excepcional se instalaron este curso barracones? ¿No hubiera podido hacer más para que ningún alumno se quedara en casa?

Son de nuevo demasiado preguntas y pocas respuestas, de momento el curso 20/21 será para la gran parte de los alumnos del IES Les Alfàbegues el curso que volvieron a dar clase desde casa.

Bétera Enfurecida
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