(EFE) La Conselleria de Sanidad y Abogacía de la Generalitat Valenciana estudian ya una resolución que permita restringir la movilidad nocturna en toda la Comunitat Valenciana desde la medianoche a las seis de la mañana hasta el próximo 9 de diciembre. Así lo anunció ayer jueves por la tarde-noche el president de la Generalitat, Ximo Puig.

En una comparecencia junto a la consellera de Sanidad, Ana Barceló, Puig adelantó que el Gobierno valenciano remitirá esa resolución al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat para que la valide antes de ponerla en marcha, algo que pretenden que sea “cuanto antes”, entre este viernes y el sábado, ante el avance de la pandemia de coronavirus.

Puig ha asegurado que no se ha planteado el cierre de la hostelería ni otras medidas que puedan perjudicar al tejido económico de la Comunitat Valenciana, aunque ha admitido que las cifras de las últimas semanas han empeorado y que es “urgente” tomar medidas para “atenuar” la curva de contagios e ingresos hospitalarios. Asimismo, ha lamentado que del Consejo Interterritorial de Salud de ayer tarde no saliera una postura unitaria sobre la figura del toque de queda.

Acuerdos entre el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas

Por su parte, el Ministerio de Sanidad y las comunidades acordaron, también ayer por la tarde, que en las zonas de más incidencia de casos de coronavirus se limite hasta las 23.00 horas la apertura de todos los establecimientos no esenciales, como bares y tiendas, y que recomienden a sus habitantes salir de casa “solo lo necesario”.

Así lo plasmaron en el documento “Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de COVID-19“, aprobado en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), presidido por los ministros de Sanidad, Salvador Illa, y de Política Territorial, Carolina Darias.

El documento señala que los principales ámbitos de transmisión de los casos se produce la mayoría en reuniones de familiares y amigos, con lo que “se consideran eficaces” medidas como la limitación del número de personas en las reuniones, sobre todo en interiores.

También son eficaces relacionarse “en burbujas sociales estructuradas en grupos de convivencia estable” o permanecer en el domicilio salvo lo estrictamente necesario.

Aconseja, además, promover todas aquellas actividades que se puedan realizar al aire libre y promover el cierre o la reducción de aforos de los establecimientos en los que no se pueda garantizar una adecuada ventilación y un cumplimiento de las medidas de prevención e higiene.

En cualquier caso, la decisión sobre qué medidas y cuándo aplicarlas será de las comunidades, aunque deben informar antes de su implantación al Ministerio.

Indicadores para calcular el riesgo

La propuesta de Sanidad establece dos bloques con ocho indicadores de valoración del riesgo, con hasta cinco niveles: nueva normalidad, bajo, medio, alto y extremo.

El primer bloque evalúa el nivel de transmisión, que se calculará en función de seis de los indicadores: la incidencia acumulada por 100.000 habitantes en 14 y en y días; la misma incidencia pero referida a la población mayor de 65 años; el porcentaje de positividad de las pruebas diagnósticas y el de casos con trazabilidad.

Mientras, el segundo mide la capacidad asistencial con los otros dos marcadores, la ocupación de camas covid y de las UCI.

A cada uno de estos escenarios se les asigna uno de los cinco niveles de riesgo, siendo el más bajo el de la nueva normalidad, con incidencias acumuladas inferiores a 25 en 14 días, y el más alto el riesgo extremo, en el que se superan los 250 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra que se reduce a 125 en los mayores de 65 años.

Pero además, en este nivel extremo se tendría que dar una positividad del 15 por ciento y una trazabilidad del 30 %, junto con un nivel de ocupación hospitalaria por coronavirus de 15 por ciento de las camas y las ucis al 25 %.

Todas estas cifras se van reduciendo progresivamente a medida que la valoración del riesgo es menor, de forma que cuando es alta, la incidencia a 14 días pasa a ser de entre 125 y 250; la positividad de entre el 10 % y el 15 %, la trazabilidad de entre el 30 % y el 50%, la presión hospitalaria de entre 10 % y 15 % y la de las ucis de entre el 15 % y el 25 %.

En aquellas situaciones en las que se tengan que valorar unidades territoriales de menos de 10.000 habitantes, se podrán realizar agrupaciones en territorios como pueden áreas de salud, gerencias de atención integrada, comarcas, etc., para la evaluación y toma de medidas conjuntas.

Para los territorios pequeños, especialmente de menos de 5.000 habitantes, además de estos indicadores generales se tendrán en cuenta otros criterios como el número, la tendencia y la velocidad de cambio de los casos diagnosticados en los últimos 7 y 14 días o la proporción de casos nuevos asociados a brotes.

Niveles de alerta

El resultado de los indicadores colocará al territorio en un nivel de riesgo que se corresponde con cuatro niveles de alerta, cada uno de los cuales tiene asociado una serie de medidas.

Si un territorio es declarado en el nivel 4, además de las restricciones del nivel 3, se adoptarán “medidas excepcionales, tras una evaluación específica de la situación, que podrán incluir la limitación de la movilidad de las personas, cierres perimetrales u otras restricciones del movimiento”.

Nivel 1: al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel bajo y el resto de indicadores en nueva normalidad.

Nivel 2: al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel medio y el resto de indicadores en un nivel inferior.

Nivel 3: al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel alto y el del resto de indicadores en un nivel inferior.

Nivel 4: al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel muy alto y el resto de indicadores en un nivel inferior.

Medidas

NIVEL 1
– Relacionarse en burbujas sociales estructuradas en grupos de convivencia estable y no hacer reuniones de más de 15 personas, así como restringir los viajes no esenciales fuera de la unidad territorial evaluada.

– Los aforos no deberían superar el 75 % (hasta un máximo de 50 personas) en espacios cerrados para velatorios, entierros y ceremonias fúnebres y de otro tipo como bodas y bautizos, sin limitaciones al aire libre. La misma capacidad reserva, con un máximo de hasta 10 personas por mesa -15 si es en exteriores-, para los interiores de establecimientos de restauración y hostelería, salas de bingo, casinos, salones recreativos y de juegos y locales específicos de apuestas. Mantiene el cierre de las discotecas.

NIVEL 2
– Restringir los viajes no esenciales fuera de la unidad territorial evaluada.

– Prohibición del consumo en barra y la reducción del 50 % del aforo en interiores de locales de restauración y hostelería, el mismo que para las zonas interiores de instalaciones y centros deportivos, aunque en estos dos últimos casos prevé su cierre si no se puede garantizar la seguridad y ventilación.

– Reuniones de un máximo de diez personas y fomentar el teletrabajo son otras de las medidas incluidas, así como la recomendación de permanecer en el domicilio.

– Restricciones del 50 % del aforo en entierros y velatorios en espacios cerrados (máximo 30 personas) y no hay limitaciones en espacios abiertos siempre que se pueda garantizar la distancia, las mismas recomendaciones que para otras ceremonias como bodas y bautizos.

Para los lugares de culto, se reduce a la mitad el aforo máximo y en espacios cerrados. “Ofrecer servicios telemáticos o por televisión”, se acuerda.

NIVEL 3
– Limitar a un máximo de seis las congregaciones de personas y la “valoración” de limitación de horarios de apertura al público de hasta las 23 horas en los establecimientos en servicio no esencial.

– Respecto al interior de locales de restauración y hostelería, la autoridad sanitaria valorará el cierre, y en su defecto reducirá el aforo al máximo posible; lo mismo que indica para establecimientos como salas de bingo, casinos o locales de apuestas.

– Pero también recomienda salir del domicilio “solo lo necesario”, valorar la limitación de entradas y salidas del área territorial salvo actividades esenciales y acudir al trabajo de manera “excepcional” para actividades o reuniones precisas.

– En cuanto a los velatorios y entierros limitar el aforo a un tercio en sitios cerrados (máximo diez personas) y 20 asistentes máximo en espacios abiertos. Sobre otras ceremonias como bautizos o bodas, apuesta por aplazarlos si es posible, no obstante, establece limitaciones de asistencia.

Imprimir article
Comenta aquesta notícia