La Comunidad Valenciana mantendrá “una semana” más el cierre perimetral que decretó el pasado 30 de octubre y amplió el pasado viernes por otros siete días. Esta acción se debe a que “no hay datos positivos” en la evolución de la pandemia de coronavirus que lleven a “cambiar esta situación”.

Así lo anunció ayer miércoles el president de la Generalitat, Ximo Puig, quien precisó que van a evaluar la evolución epidemiológica de la pandemia de forma “permanente” y a tomar decisiones en consecuencia.

Puig admitió que los últimos datos de contagios han sido “muy negativos” (2.341, récord de toda la pandemia), aunque ha habido “un poco de estabilización” en las hospitalizaciones y los ingresos en UCI, y ha vuelto a apelar a la corresponsabilidad de todos para poder superar “este momento crítico”.

El president afirmó que desde el inicio ha sido “constante” la “preocupación” sobre la pandemia, en la que ha habido “momentos mejores y peores”, y ha mostrado su dolor por las personas que mueren a causa del virus, y que suponen un “goteo constante, terrible”.

A su vez, alertó que, aunque la inmensa mayoría de la sociedad valenciana ha actuado y actúa “muy bien”, aún se ven situaciones “absolutamente irresponsables” de “unos cuantos” que ponen “en peligro a todos”.

Por otra parte, admitió que la vacuna constituye “una esperanza”, pero no se puede bajar “en absoluto la guardia”, porque no ha llegado aún y luego habrá que extender su aplicación para superar la posibilidad de contagios, por lo que hay que ser “más persistentes que nunca”.

Puig instó a “trabajar juntos” y ha considerado que hay que estar atentos a la evolución de los indicadores, sobre todo a los de las hospitalizaciones en planta y en UCI, porque es en el “espacio hospitalario” donde se la juegan.

Preguntado sobre si se van a adoptar nuevas medidas restrictivas, el president respondió que los resultados de las que se toman no se pueden ver “de una semana para otra”, y que lo que se está viviendo ahora es aún consecuencia de “lo que pasó a principios de octubre”.

“Estamos monitorizando lo que pasa permanentemente”, enfatizó el president, quien también agradeció el trabajo de Salud Pública y de la Atención Primaria y destacó que se consigue encapsular muchos brotes, pero a veces hay zonas en las que se sobrepasan los indicadores y por eso se han tomado medidas en algunos municipios.

España exigirá PCR negativa a los viajeros tras la recomendación europea

Por otra parte, también se anunció este miércoles en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) que España exigirá a partir del próximo 23 de noviembre, a los viajeros internacionales procedentes de países de riesgo y cuyo destino final sea nuestro país, una PCR negativa realizada 72 horas antes para poder entrar. Según el Gobierno, este requisito se adopta tras la recomendación europea emitida el pasado 13 de octubre.

Esta medida no se había adoptado en España -a diferencia de otros países europeos como Italia o Francia. A partir de entonces, las agencias de viaje, operadores turísticos y las compañías de transporte aéreo o marítimo y cualquier otro agente que comercialice billetes deberán informar a los pasajeros de esta nueva exigencia.

Se cumple así la recomendación europea del pasado 13 de octubre que aconsejaba a los Estados miembros basar sus restricciones a los viajes dentro de la UE en función de la situación epidemiológica, estableciendo un código de colores por zonas, con el fin de evitar “la fragmentación y la disrupción y aumentar la transparencia y la previsibilidad para los ciudadanos y las empresas”.

Según esa recomendación, los Estados deben aportar una serie de datos al Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), que actualiza semanalmente un mapa europeo del coronavirus según la incidencia por regiones.

Así, para designar el riesgo en el caso de los países de la UE y asociados Schengen, se tomará como referencia los criterios contemplados en la recomendación para designar las zonas o países de riesgo en cuestión, a los que se exigirá la PCR.

En el caso de que sean terceros países, se considerará que son de riesgo si tienen una incidencia acumulada en los últimos 14 días superior a los 150 casos por cada 100.000 habitantes.

Illa ha advertido no obstante de que los viajeros internacionales que lleguen a España y no se hayan hecho una PCR en el país de origen tendrán la posibilidad de hacerse un test de antígenos a su llegada, aunque serán sancionados.

“Eventualmente se les denegaría el acceso si son ciudadanos de terceros países por no cumplir los requisitos que exigimos para entrar en nuestro país”, ha precisado el titular de Sanidad.

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