La Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública ha retomado el Programa de Salud Bucodental Infantil tras adaptarlo a las exigencias sanitarias derivadas de la pandemia del coronavirus. Esta iniciativa la lleva a cabo la Dirección General de Salud Pública en colaboración con la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, los y las profesionales docentes y las unidades odontológicas.

Por un lado, se han reanudado los talleres de cepillado dental con colectivos en situación de vulnerabilidad y, por otro, se han retomado las revisiones orales en los centros escolares realizadas por higienistas dentales y odontólogos/as.

Para la directora general de Salud Pública y Adicciones, Ofèlia Gimeno, el programa es básico para “detectar de forma precoz factores de riesgo y evitar desde edades tempranas posibles problemas de salud oral, así como para impulsar la adopción de hábitos adecuados de alimentación e higiene dental”.

Se trata de una importancia que refrenda la directora general de Asistencia Sanitaria, María Amparo García Layunta, quien destaca la intensa labor de adaptación asistencial desarrollada para poder retomar en las mejores condiciones de calidad y seguridad el programa, tanto para el colectivo de profesionales de los ámbitos sanitario y educativo, como para el alumnado.

“En tiempos de la COVID-19, el esfuerzo de adaptación de los y las profesionales sanitarios que dinamizan las actividades y programas de promoción de salud, en el ámbito educativo, ha requerido de forma paralela de una actualización y adecuación de la oferta de actividades para adaptarlas a la nueva normalidad, unas modificaciones cuyo fin último es garantizar la protección tanto del alumnado como de los y las profesionales”, explica García Layunta.

Así, los talleres de cepillado dental se organizan de forma presencial o, en su caso, virtual. En los presenciales, todas las personas participantes se desinfectan las manos con gel hidroalcohólico antes y después del enjuague fluorado, y se explica en detalle la técnica de cepillado de la forma más interactiva y participativa posible, hasta que las circunstancias sanitarias permitan incluir la práctica del cepillado en sí.

Durante la formación, los y las profesionales llevan mascarillas FFP2, doble par de guantes, protección ocular y facial, gorro y bata. Se emplean, además, recipientes adecuados para desechar el material empleado durante la sesión (bolsas y contenedores de plástico).

Entre una exploración y la siguiente, el o la profesional se cambia el equipo de protección individual mientras que el alumnado se higieniza las manos con gel.

Además, desde septiembre, se han retomado las exploraciones en centros docentes a alumnado del último curso de Infantil (5 años) y de 1º de Primaria.

Antes de la revisión, se verifica que ninguno de los o las menores presenta temperatura por encima 37,5ºC, tos seca, dolor faríngeo, congestión nasal, fatiga, dolor de cabeza, mialgia, hipogeusia, anosmia, diarrea, molestias digestivas o malestar general.

Si no hay síntomas, se realiza la revisión bucodental adoptando todas las medidas de protección necesarias.

En caso de existir algún síntoma, se aconseja a la familia acudir al pediatra y se cita en consulta odontológica al niño/a transcurridos 14 días al menos desde la desaparición de los mismos.

A pesar de las dificultades, en el curso 2019/2020, en Educación Infantil realizaron el taller de cepillado 11.734 alumnos/as.

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