El Castillo de Bétera ha recuperado su aspecto originario a través de diferentes trabajos de restauración. Además, se ha constituido por su valor patrimonial e histórico como un museo en sí mismo.

Esta actuación está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa Operativo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Comunidad Valenciana 2014-2020, como proyecto local de actuación de las entidades locales de la Comunidad Valenciana para la protección, conservación o recuperación sobre bienes del patrimonio cultural valenciano y su puesta en valor susceptible de cofinanciación. Hay que recordar que en el mes de julio del año 2018, el Presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, firmó con los responsables de Patrimonio de 42 ayuntamientos de la provincia un acuerdo para poner en marcha 55 proyectos de rehabilitación de Patrimonio Cultural, entre ellos el proyecto de recuperación del Castell de Bétera. Así, el departamento municipal de Patrimonio actualmente encabezado por Ximo Gómez, ha continuado impulsando y posando en valor esta tarea iniciada por el anterior concejal, Joano Baudés.

El proyecto acogido a esta ayuda estaba valorado en 975.025’00€ (1.179.780’25€ IVA incluido). Esta tarea ya impulsada

Los hallazgos arqueológicos encontrados durante las obras han sorprendido por su entidad, importancia y número, lo cual hizo replantearse el proyecto arquitectónico y arqueológico previsto en origen y que ha supuesto disponer de un espacio que desde el punto de vista patrimonial ha adquirido un grande y mayor valor.

De este modo, los trabajos de recuperación realizados han priorizado el estudio arqueológico, la recuperación patrimonial, y la consolidación de las estructuras originales del Castell. Como que las estructuras tanto interiores como exteriores, presentan valores arquitectónicos, constructivos y sobre todo históricos, dignas de ser contemplados por sí mismos. En definitiva, unos espacios que han adquirido un valor y un potencial extraordinarios. Y es que con estas obras se ha posado de manifiesto la existencia de cuantiosos hallazgos arqueológicos que han hecho necesario que los trabajos de arqueología se extendieron a la totalidad de la planta baja del inmueble y a nivel mural interior y exterior en todo el inmueble.

Con esta actuación el Consistorio ha posado en valor la recuperación del carácter patrimonial de uno de los edificios más emblemáticos de Bétera desde donde históricamente se desarrolla el entramado urbano del municipio.

Detalles de los hallazgos

Los hallazgos más antiguos corresponden al periodo del Bronce Final encontrándose estructuras y abundante material cerámico. Del Ibérico Pleno han podido documentarse al menos dos fases, una del s. V a.C a la cual pertenece un lienzo de muralla con torreón adosado y otra fase de ampliación del poblado en torno al s IV a.C durante la cual se construye otra muralla y de la cual se conserva parte de viviendas adosadas a esta. Perteneciendo a la ocupación andalusí en el s.XI construyen hornos cerámicos que documentan la actividad alfarera, así como un silo para almacenar grano. Será con posterioridad a esta fase artesanal, durante el periodo almohade, cuando se erige el recinto defensivo, que parte de la Torre 1, con albacar almenado, y la constatación de la existencia de estructuras intramuros adosadas al albacar. El conjunto defensivo se refuerza con la erección de dos torres semicirculares a inicios del s. XIII y lo recrecido del albacar. Después de la conquista cristiana, se erigen tres torres rectangulares, con un nuevo recrecimiento del albacar, durante el siglo XIV.

En 1.492 Pere Boil empieza las obras de reconstrucción del castillo el cual fue mandado inutilizar en 1.364 por el rey Pedro IV. Ya en el siglo XVI el castillo pierde su valor defensivo y se acometen en el tiempo remodelaciones que le dan un carácter palaciego. Por eso, restos de estructuras ligadas a la explotación del señorío de Bétera han sido exhumados en el ala oeste. Esta sala, denominada según documentación de 1463, como el Palau del Cubs o Cámara de los Trullos en el siglo XVI, conservó esta función hasta el último tercio del s. XIX. Así lo demuestran las almazaras exhumadas en este departamento datados a finales del s. XVIII.

Betera.com ha realizado estas imágenes del exterior del Castell.

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