(EFE) La Policía Nacional ha detenido en Castellón, Llíria y Burjassot a ocho personas a las que se acusa de narcotráfico, robo, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal por formar parte de una banda dedicada al cultivo y venta de marihuana en cuatro plantaciones de 2.721 plantas, cuya cosecha sumaba en el momento de la intervención un total 485 kg.

En los registros de las plantaciones los agentes comprobaron que las plantas se encontraban en distintas etapas de maduración para garantizar el constante suministro al mercado. Además, los investigadores confiscaron a los detenidos, que son de origen lituano, griego, albanés y español, diferentes cantidades de marihuana lista para su distribución y posterior consumo, una vez superado el proceso de selección y secado, según unan nota de la Policía.

A lo largo de la operación, que comenzó el pasado año, los agentes comprobaron que los sospechosos cambiaron la ubicación de los cultivos, pasando de hallarse en zonas rurales y casas antiguas deshabitadas a chalets de lujo en urbanizaciones. En estos emplazamientos, los presuntos autores realizan importantes inversiones económicas para evitar que se conociese la actividad delictiva que se desarrollaba en su interior. Además, los moradores protegían sus domicilios con armas, reales o simuladas, y con perros peligrosos, para evitar que nadie se acercase a la propiedad.

El sistema de cultivo era “indoor” (interior) y disponía de todos los elementos necesarios para garantizar cosechas durante todo el año. Las plantaciones estaban dotadas de complejos equipos de iluminación, extractores para sacar el aire viciado, filtro de olores, ventiladores para facilitar el movimiento del aire, temporizadores con los cuales se controlaba el funcionamiento del sistema, estaciones meteorológicas y termohigrómetros destinados a medir la temperatura y la humedad.

En el transcurso de las investigaciones, los agentes se enfrentaron a la especial complejidad de estos grupos organizados. En este sentido, en uno de los registros recuperaron dos vehículos de alta gama BMW, que se encontraban sin placas de matrícula, sustraídos en noviembre de un concesionario de Manises (Valencia). Estos turismos fueron robados por el método del butrón.

En los registros efectuados se intervinieron un revólver de fogueo Magnum, una escopeta de perdigones, un machete de 50 centímetros de hoja, sistemas de videovigilancias por infrarrojos, 189 lámparas, 148 balandros, 100 ventiladores, 22 aparatos de aire acondicionados, extractores, diez teléfonos móviles, transformadores, estaciones meteorológicas y bolsas de envasado al vacío.

Como consecuencia de las investigaciones, los agentes detuvieron a ocho personas como presuntas autoras de un delito contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal, robo y defraudación de fluido eléctrico.

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