No hay respetabilidad, cuando el mensaje que esconde el equipo de gobierno del ayuntamiento en el debate público sobre el pacto de gobierno es la defensa de privilegios.

Con su actitud, lo que perpetúan es la desigualdad social y demuestran una gran falta de solidaridad. Su objetivo es intentar obviar los privilegios de una minoría para transmitir un relato victimario. Pero lo que se pretende es mantener la clase, despreciando el esfuerzo mayoritario, que es una característica y un valor exclusivo predominante en el pueblo y casi en todas sus urbanizaciones.

Esto suele ser habitual en las dos urbanizaciones del alto standing. Llevan mucho tiempo haciendo política, intentando engañar a la opinión pública con un discurso que narra el cuento de que pagan mucho en impuestos y reciben poco, hasta han intentado “independizarse de Bétera”. No obstante, tengo que felicitarles. Se lo han currado muy bien y cuando les ha llegado el momento, justo en las elecciones del 2019, el resultado en las urnas les ha favorecido y unido a las ansias de poder del PP y Cs, que todo sea dicho, “han vendido su pueblo a dos urbanizaciones por un plato de lentejas”. Han formado un gobierno de coalición, legal y legítimo, por supuesto, pero antisocial y nos lo intentan vender con aquello de “con el objetivo de liderar el progreso de Bétera y su regeneración democrática. El buen gobierno de sus ciudadanos sin distinciones de raza, credo,renta o situación geográfica”. Por favor, no nos traten como a idiotas.

Cuando las necesidades básicas del pueblo y de todas y cada una de las urbanizaciones estén cubiertas: agua potable, alumbrado público, aceras, carreteras, limpieza, seguridad, jardines, a continuación, seguiremos con infraestructuras muy necesarias en el municipio, como, residencia pública para ancianos/as, centro de día público, casa de la juventud, etc., etc. y una vez cumplidas, ya hablaremos…

La elección de la vivienda es libre, cada familia en función de sus recursos, gustos, necesidades, elegirá la que mejor se adapte a sus características. Está claro que el sitio perfecto es casi imposible. Lo que no se puede, ni se debe, es intentar acercar a tu residencia habitual, sobre todo si has decidido vivir en una urbanización, edificios públicos, como las bibliotecas, escuelas, hospitales, ayuntamiento, estaciones, lugares de recreo, deportivos, lúdicos…

Eso va en detrimento del pueblo, le resta recursos y origina una crisis del espacio público es sus dos dimensiones: como elemento ordenador y polivalente, como lugar de intercambio y de vida colectiva y también como elemento de continuidad, de expresión comunitaria, de identidad ciudadana.

En los pueblos tradicionales, el espacio público es el que da identidad y carácter al pueblo, el que permite reconocerlo y vivirlo en sus sitios urbanos: naturales, culturales y patrimoniales.

Dejen de tomarnos el pelo, no intenten engañarnos con declaraciones huecas, que ni ustedes mismos se las creen, ni con camisetas de diseño, rotondas coheteras o ferias interminables. Dedíquense a trabajar por y para el pueblo y urbanizaciones, que hay cosas más importantes que hacer en beneficio de sus habitantes que también pagamos impuestos.

Artículo de opinión enviado por Ángel Rivero Rivas, Ciudadano de Bétera
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