Un total de 97.355 personas tienen diagnóstico activo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en la Comunitat Valenciana. La atención a estas personas se ha traducido, hasta octubre de este año, en 197.754 consultas en centros de salud (más de 600 diarias, de media). Además, los hospitales valencianos han registrado 4.655 ingresos por EPOC (15 de media al día). Este 17 de noviembre, tercer miércoles del mes, se conmemora el Día Mundial de la EPOC para visibilizarla.

La EPOC es una enfermedad pulmonar progresiva que, con el tiempo, hace difícil respirar. Los síntomas más frecuentes de esta patología son la disnea (dificultad para respirar), tos crónica y producción de flemas (expectoración con mucosidad). Con el tiempo, suele empeorar y actividades cotidianas como subir las escaleras o cargar una maleta se hacen extremadamente complicadas.

Su principal causa es la exposición al humo del tabaco. En este sentido, las personas que fuman habitualmente aumentan exponencialmente las posibilidades de sufrir la patología, que puede desencadenarse y evolucionar sin síntomas. “Suele manifestarse de forma silenciosa: el 80% de las personas que la padece ni siquiera lo sabe”, ha comentado la jefa del servicio de Neumología del Hospital Universitario Doctor Peset, Eva Martínez Moragón.

“Uno de los grandes problemas de la EPOC es que no siempre se diagnostica. Las personas fumadoras acostumbran a no quejarse y a no acudir al médico por tos o dificultades para respirar y, de este modo, la enfermedad evoluciona sin hacerse visible hasta pasados los 50 años”, ha añadido Martínez Moragón.

De hecho, el 91% de los casos de EPOC de la Comunitat Valenciana se agrupa en las franjas de edad que van de los 60 a los 89 años. Por géneros, esta enfermedad respiratoria afecta principalmente a hombres, ya que son ellos los que agrupan el 66% de los diagnósticos.

Para prevenirla o diagnosticarla cuanto antes, conviene acudir a Medicina de Familia si se tienen estos síntomas: Tos crónica, dificultad para respirar al realizar las actividades cotidianas (disnea), infecciones respiratorias frecuentes, fatiga o gran cantidad de mucosidad.

“En los pacientes con EPOC también es muy importante prevenir las infecciones, por lo que se recomienda vacunarse cada año de la gripe estacional. Se aconseja también la vacuna del neumococo, porque los fumadores y los pacientes con EPOC tienen un riesgo aumentado de sufrir neumonías que pueden poner en peligro su vida”, ha explicado Martínez Moragón.

Respecto al tratamiento farmacológico, añade, son esenciales los broncodilatadores inhalados de larga duración y es aconsejable iniciarlos cuanto antes para intentar que la enfermedad no progrese. Los avances más recientes son broncodilatadores que pueden administrarse una vez al día y contienen triples terapias inhaladas (tres fármacos); con ellos se simplifica la posología y se facilita la adherencia.

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