Vengo, y lo comprenderán, a hablarles de Ciudadanos, a contarles cómo el compromiso social se hace arenisca entre los dedos de esta generación de políticos y cómo se avienta al aire entre banalidades y contradicciones.

Todos sabemos, intuimos, que Cs, está  dando los últimos coletazos antes de desaparecer. Las encuestas y su trayectoria errante así lo manifiestan. Un partido que entró en la política nacional para mejorar la democracia y
luchar contra la corrupción, se ha ido diluyendo como un azucarillo debido a su falta de coherencia, de seriedad, sin objetivos claros y al final se ha convertido en la muleta de los corruptos a los que venia a combatir.

Su electorado cansado de sus bandazos, sus incongruencias, les ha abandonado y andan dando vueltas como pollos sin cabeza, sin rumbo, esperando su triste final. De tanto inclinarse a la derecha, han acabado al borde del abismo.

Llegados a este punto, ya no vale jugar al escondite. Cs, como grupo político que sostiene al Partido Popular en el gobierno del Ayuntamiento de Bétera, junto con el partido creado por dos urbanizaciones de lujo, debe pasar ya de las musas al teatro y entender que es muy distinto (e infinitamente más sencillo) predicar que repartir trigo. Ya no vale que sus concejales mantengan esa calculada indefinición en la acción mientras se proclaman defensores de la democracia y del bien común. Ahora, tienen la ocasión de demostrar que tienen algo más que palabras: que tienen valores, que tienen dignidad, honestidad, que están en política para mejorar la vida de los conciudadanos, de todos.

Recuerden ustedes sus criticas en diferentes plenos de legislaturas anteriores sobre la situación de suciedad, mal estado de aceras, carreteras, alcantarillado, deficiente alumbrado, en una palabra “abandono” del pueblo y urbanizaciones… ¿Y ahora estámos mejor?, Promesas, excusas… ¡Jajajaja!

¡¡¡Hoy día, lo que algunos políticos cumplen, son años!!!

Pretender mantener en el Gobierno a este Partido Popular que aplaude en pie y en bloque las ambiciones de Más Camarena y Torre en Conill, expresadas en el infame “pacto de gobierno” que es tanto como decir, frente al pueblo de Bétera y del resto de urbanizaciones, es una falta de respeto, una tomadura de pelo para la mayoría de ciudadanos/as beterenses: esos que que cada día trabajan, luchan, estudian, sueñan, sufren y pagan sus impuestos…

Desconozco si han hecho una encuesta para sondear la sensibilidad de la opinión publica, sobre la posición que debía mantener su partido frente al insolidario “pacto de gobierno”, aunque extraña que no sean capaces de posicionarse sin ayuda demoscópica. En cualquier caso, de un responsable político debe esperarse y exigirse coherencia. Por eso, por coherencia, por decencia y por responsabilidad, a Cs no le cabe más opción, antes de desaparecer, que romper el “pacto de gobierno” cuyos únicos objetivos son agrandar las diferencias de clase entre esas dos urbanizaciones y el resto, además de que el PP se haga con el poder que no fue capaz de ganar en las urnas (eso sí es “Fontanería política”), y así devolver el Ayuntamiento al Pueblo.

Piensen en el pueblo, en todas y cada una de sus muchas urbanizaciones, en sus necesidades básicas, en la solidaridad como virtud de los seres humanos, en la igualdad. “El que más tiene, más tiene que aportar y no por ello tiene que estar privilegiado”.

Por todo ello, les ruego, les animo a que tomen una decisión valiente, que cuando dejen ustedes la política recuerden: “actué por el bien común y para servir a la mayoría de los ciudadanos/as de todo el municipio”, no por intereses partidistas.

Ángel Rivero Rivas. Ciudadano de Bétera.
*Betera.com ha transcrito todo el artículo de opinión enviado por este vecino. En este sentido, el equipo no se hace responsable de las palabras abocadas en él, puesto que forman parte de la opinión individual de este ciudadano. A su vez, el medio también está a disposición de las personas que aparecen reflejadas en este artículo, por sí quieren hacer alguna aclaración.
Imprimir article
Comenta aquesta notícia