Más allá de poner de manifiesto la falta de educación y respeto que, viene siendo habitual entre los miembros de la corporación y, sobre todo, entre el equipo de gobierno y la oposición, los plenos celebrados durante el mes de octubre, sacaron a la luz el grado de irresponsabilidad que reina en nuestro consistorio.

Ya en el pleno ordinario del 4 de octubre, se puso de manifiesto esta irresponsabilidad al plantearse una bajada del IBI que, aunque pueda parecer una buena medida de cara al ahorro de nuestro vecindario, no tenemos muy claro las repercusiones que pueda tener de cara a un futuro no demasiado lejano; y, más aún cuando, a nuestro parecer, los partidos del equipo de gobierno hacen estas propuestas pensando más en el rédito político que le podrán sacar en las próximas elecciones y no, tanto, en su efectividad y sostenibilidad en el tiempo. Y, es que esto, supondría preocuparse realmente por un bienestar común del que tanto hablan y poco les preocupa.

En este sentido, hay que remarcar que el mantenimiento y mejora de esta medida en los próximos años, nos plantea muchísimas dudas y está pendiente de un hilo muy frágil; ya que si, como esperamos más pronto que tarde, salimos de la actual crisis económica provocada por la situación sanitaria de la Covid-19 y volvemos a tener que ceñirnos a la regla de gasto que, fijada por el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (PP), en la Ley Orgánica 2/2012 sobre la Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, en la cual se sustenta el presupuesto y el margen de acción municipal, es muy probable que lo que ahora se puede bajar pronto se tendrá que volver a subir.

Y es que, para ver esto, no hace falta una “bola de cristal” tan nombrada por el equipo de gobierno cada vez que la oposición, haciendo valer su cargo, valora alguna de sus propuestas o prevé las consecuencias que, muy probablemente, nos traerán este tipo de decisiones, si no se estudian y reflexionan detenidamente, mirando más por el bien común que por el suyo propio.

Así mismo, no entendemos como, a pesar de que se votara a favor de dejar esta propuesta sobre la mesa y trabajarla conjuntamente para mejorarla y aprobarla de manera definitiva y poder implementarla el próximo año, pudiéndose haber cumplido con los plazos a pesar de la reticencia del equipo de gobierno; esto no se llevó a cabo y se optó por una opción menos participativa, celebrando un pleno extraordinario en un día festivo tan importante en nuestra Comunidad como es el 9 de octubre, con todas las dificultades que tal fecha presentó para que la ciudadanía estuviera presente y participara de un tema tan relevante como el que se trató en este pleno.

Por lo tanto, finalmente, las propuestas de la oposición que, a parecer nuestro, mejoraban notablemente la propuesta de la bajada del IBI no fueron tenidas en cuenta; y, aun así, sorprendentemente, fue aprobada con el voto a favor de toda la oposición a excepción del PSOE, el cual se abstuvo.

Por lo tanto, sin entrar a valorar la responsabilidad que cada parte pudo tener en el ambiente tenso y poco democrático que se generó en el pleno ordinario y que culminó con la expulsión del equipo de gobierno de Mª José Yago, acusada de “tránsfuga” y de “poco capacitada” por la formación política de la cual hasta ese momento formaba parte, Mas Camarena-Torre en Conill; no deja de sorprendernos la variabilidad demostrada por aquellos que, con una diferencia de tan solo 5 días, pasaron de votar para dejarla encima de la mesa a mostrarse a favor de una propuesta que poco varió del original y que, ni mucho menos, tenía en cuenta ninguna de sus mejoras.

En definitiva, más allá de lo irresponsable que nos pueda parecer poner en marcha una medida que, siendo aparentemente positiva a día de hoy, es de esperar que en un futuro nos lleve a padecer nuevos y graves recortes en los servicios esenciales prestados a nivel municipal, pueda suponer una subida de lo ahora rebajado y, muy probablemente, nos lleve a revivir los tiempos en los que nuestras arcas municipales no estaban tan saneadas como en la actualidad; lo que, tampoco deja de preocuparnos es ¿dónde queda la transparencia y la participación de la ciudadanía en temas tan relevantes como el que se trató en estas sesiones plenarias?

Más aún, cuando este tipo de temas se abordan en un ambiente tan tenso y poco comunicativo como el que se genera últimamente en cada pleno; y, cuando se trata en un pleno que, por ser extraordinario, no dio opción a la ciudadanía de mostrar su opinión al carecer del turno de palabra del público; que, por celebrarse a las 9 de la mañana de en un día festivo como en el que se convocó, imposibilitó en gran medida la presencia de la ciudadanía; y del que, además, a día de hoy, todavía no se ha publicado el vídeo de esta sesión

Artículo de opinión escrito y enviado por Círculo Podemos Bétera.
*Nuestro diario ha transcrito tal cual las palabras enviadas por Podem Bétera en el escrito, sin hacerse responsable de las palabras emitidas en él. No obstante, está abierto a que las personas o instituciones de las cuales se pueda hablar en el citado escrito, pueda enviarnos su réplica o aclaración.
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