Entramos en unas fechas muy señaladas para todos. Durante esta época del año las calles se iluminan como no lo habían hecho durante el resto del año. Las tiendas pasan a convertirse en expuestos de magia y de color; el ambiente que se respira  parece que se haya sacado de una película. Porque sí, chicos y chicas, después de un año hemos vuelto a la época mágica del año: la Navidad. Y aunque parezca que ayer había sido noche buena, dentro de escasos días volveremos a vivirla de nuevo.

Desgraciadamente, estas dos últimas navidades están siendo bastante extrañas. Todas esas reuniones de personas que veíamos por las noticias ahora se han reducido a tres o cuatro como máximo. Fechas en las que recordamos a las personas que siempre habían compartido un trozo de turrón junto a ti, pero ahora te tienes que ver a ti solo comerte ese trozo tan significativo. Mucha gente se piensa que la esencia de las Navidades se ha perdido porque se resumen en una palabra: familia. Y ciertamente tienen razón, al fin y al cabo son reuniones que no se pueden dar el resto del año, pero… ¿Y qué pasa con el resto de la Navidad? La ilusión de aquellos niños que vuelven a ver sus árboles llenos de regalos, de la gente mayor que aun puede pasar otras navidades junto a todos vosotros aunque sea a la mera distancia.

Este es el último escrito de este año 2021 y por ello quiero que sea más especial de lo normal y recordar momentos juntos vosotros. Esos momentos que hayan sido buenos o malos, han marcado nuestro 2021 para siempre y que siempre serán recordados. Es miento de pararnos a pensar en los míticos propósitos de año nueva que depures de esas doce uvas tenemos que pedir junto a la copa de nuestro mejor champan y brindar por ellos, tanto por los propósitos como por nosotros, por haber sobrepasado este año con creces. Brindar por todas las personas que siguen juntas. Anotaros y, sobre todo, por aquellas con las que un día juntamos nuestra copa, pero ya no se podrán volver a juntar. Por todo esto y mucho más, brindemos por unas navidades mágicas, por otras más que formarán parte d nuestro álbum de la vida.

Yo de este año me llevo muchas cosas. Me llevo a gente maravillosa que ha hecho que labre nuevas amistades; me llevo experiencias que nunca antes había vivido y que se quedan en mi recuerdo, además de las no tan positivas que me han ayudado a crecer como persona. Me llevo el amor de verano que se ha acabado convirtiendo en el amor de mi vida. Nuevos integrantes en la familia que han acabado deprendiendo magia y luz a toda ella. Y sobre todo, me llevo recuerdos de los que nunca podré olvidarme. Recuerdos creados por personas, mis personas, que año tras años están junto a mi brindando por uno siguiente mejor. Mi familia y mis amigos que gracias a ellos soy quien soy, nunca me cansaré de decirlo.

Brindo por un 2022 lleno de momentos inmemorables y gente especial. Os deseo desde mi escritorio, desde donde siempre os hablo, una feliz navidad y un próspero año nuevo. Que todos vuestros deseos se cumplan y sobre todo, cuidad vosotros mismos y a los vuestros.

Gracias por regalarme un año más junto a todos vosotros. Gracias al equipo de Bétera por seguir trabajando conmigo, por muchos años más.

 

Feliz Navidad y próspero año nuevo.

Escrito por Vega Archer Rios
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