(EFE) El primer día del 2022 registró temperaturas de casi 26 grados en la localidad valenciana de Chelva, de 25 grados en el municipio castellonense de Atzeneta y de 24 en la población alicantina de Alcoy. De trata de unos valores similares a los de la jornada anterior y que han convertido la jornada de Año Nuevo en la más cálida desde el 1 de enero de 1996.

Este sábado fue el segundo día de Año Nuevo más cálido de la serie histórica que Aemet tiene calculada desde 1950, con una temperatura media de 12,6 grados solo superada por los 13,4 grados de 1996.

Las temperaturas máximas de este 1 de enero se situaron en los 25,9 grados de Chelva, los 25,2 de Atzeneta, los 24,3 de Pinoso, los 24,2 de Alcoy y los 23,5 de Llíria, según los registros de Aemet.

En las capitales de provincia, sin embargo, las temperaturas no superaron los 17,5 grados. Alicante pasaron el día a 17,4 grados de máxima y Valencia a 17,1, y en Castellón fueron un poco más bajas, de 16,8 grados.

Los valores diurnos más altos fueron similares a los que hubo este viernes, 31 de diciembre, y fueron extraordinarios, con una máxima en Vilafranca de 23 grados que fue la más alta del observatorio en un mes de diciembre desde que hay registros (1958), y en Villena de 25,3 grados, también la más alta registrada.

Según Aemet, el interior de la Comunitat está bajo la influencia de la masa cálida de aire, y al litoral llega aire fresco mediterráneo, a veces con nieblas y nubes bajas, de ahí las diferencias de hasta 10 grados entre observatorios de interior (más cálidos) y los del litoral (más frescos).

A pesar del contraste de temperaturas entre el interior y el litoral, en el promedio de la Comunitat Valenciana el día de Año Nuevo fue 5 grados más cálido que la temperatura normal de un 1 de enero, un episodio que se ha estado prolongando desde hace 10 días.

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