Este próximo sábado, 23 de abril, se jugará la gran Final de la Copa del Rey entre el València CF y el Real Betis Balompié.

En este sentido, en Bétera estaba previsto vivir esta gran cita futbolera en el recinto de la Alameda con una pantalla gigante, porque todas las vecinas y vecinos pudieran disfrutar de este partido.

No obstante, el Ayuntamiento del municipio se ha visto en la situación de cancelar el acto. Pues, a pesar de ser un partido en abierto, Mediaset, propietaria de los derechos televisivos del partido, está informando que las retransmisiones masivas distorsionan los estudios de audiencia y lesionan sus intereses económicos, basados principalmente en la publicidad.

En cumplimiento de la legalidad y para evitar posibles sanciones, hemos decidido suspender la retransmisión del partido en pantalla gigante.

De todas maneras, se mantendrá la discomóvil programada que se situará ahora en Frutos Bétera, después del partido. Desde el consistorio se ha pedido disculpas.

Un poco de historia

Cabe  decir que, el Betis y el Valencia coincidirán, por primera vez en el partido por el título este próximo sábado. Será sobre el césped del estadio La Cartuja de Sevilla en la cual supone la 18.ª final para el cuadro che y la 5.ª para los béticos.

Sin embargo, fueron los verdiblancos los primeros entre los dos finalistas de esta temporada que jugaron una final. Fue en 1931 con el torero Ignacio Sánchez Mejías -el mismo que Federico García Lorca inmortalizó en su Llanto- en la directiva del club andaluz, que perdió en aquella oportunidad ante la Athletic Club por 3-1 en Chamartín.

Diez años después, en el mismo escenario y con igual resultado el València CF consiguió hacerse con el trofeo con Ramón Encinas en el banquillo y gracias a su triunfo ante el RCD Español de Barcelona.

Una Copa del Rey que le fue esquiva en el Real Betis hasta 1977, justo el año cuando estrenó su diseño actual de un trofeo que los andaluces ganaron por última vez en 2005 y los valencianos en 2019, precisamente en el estadio Benito Villamarín.

La ciudad de Sevilla se erige de nuevo en esta oportunidad como el mejor escenario posible de una final tan inédita en sus contendientes como apasionando una vez que los dos hagan disfrutar a los forofos después del sonido del silbato inicial.

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