Las unidades especializadas en asma de los hospitales de la Comunitat Valenciana coadyuvan al mejor control de la enfermedad tanto en personas adultas como en la población pediátrica. En estas unidades trabajan de forma coordinada especialistas en Neumología, Alergología, Otorrinolaringología, Pediatría, Farmacia, Inmunología, Anatomía Patológica, Análisis Clínicos y Enfermería.

Con motivo del Día Mundial del Asma que este año se conmemora el 3 de mayo, los y las profesionales de estas unidades, presentes en las tres provincias valencianas, recalcan la importancia del trabajo multidisciplinar no solo para poder recomendar a las personas afectadas el mejor tratamiento farmacológico individualizado, sino también para proporcionarles los conocimientos y habilidades de manejo de su enfermedad que les permitan prevenir crisis asmáticas.

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que afecta aproximadamente al 5% de la población adulta, especialmente a mujeres. Es una de las enfermedades respiratorias crónicas más comunes en todo el mundo.

De hecho, según cifras preliminares, el año pasado hubo en torno a un millar de hospitalizaciones por asma y los centros de salud valencianos atendieron casi 323.000 consultas.

Fármacos biológicos e inhaladores de una sola toma

La sensibilización a los alérgenos es una causa frecuente de asma y en muchas áreas contribuye potencialmente a explicar entre el 65% y el 90% de los casos en la población de niños y adolescentes. El 80% de los pacientes con asma sufre también rinitis. Otros factores externos que contribuyen a desencadenar los síntomas son las infecciones víricas y la exposición a irritantes.

“Afortunadamente, tenemos cada vez mayores avances terapéuticos que nos ayudan a controlar la enfermedad, tanto fármacos biológicos (que ya hay cinco en el mercado) como inhaladores más potentes con posologías más cómodas (es suficiente con que se administren una vez al día)”, ha señalado la jefa del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Doctor Peset, Eva Martínez-Moragón.

Las personas con asma deben ponerse en manos especializadas, seguir los tratamientos que se les han prescrito y evitar los factores externos que pueden ayudar a desencadenar crisis de asma.

“En este sentido, destaca el tabaco, que aumenta hasta en 3,9 veces el riesgo de desarrollar asma y que dificulta mucho el manejo de la enfermedad. Las personas fumadoras tienen síntomas a pesar del tratamiento, peor control clínico, sufren más agudizaciones y una pérdida acelerada de la función pulmonar”, ha apuntado Martínez-Moragón.

Tampoco hay que olvidar las infecciones respiratorias como factor desencadenante del asma, sobre todo víricas. Por ello, los especialistas señalan que es importante no descuidar el lavado de manos, la distancia social y las mascarillas en determinados contextos.

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