(EFE).- La Guardia Civil ha detenido a tres personas que pertenecían a un grupo criminal que se dedicaba a realizar instalaciones eléctricas ilegales en terreno no urbanizable de la localidad valenciana de Vilamarxant.

Los agentes, en el marco de la operación ‘Villaldea’, han investigado la instalación ilegal de contadores eléctricos en terrenos no urbanizables en las partidas de Noria y Enchilagar del Rulo.

La Policía Local informó a la Guardia Civil sobre las irregularidades detectadas por la compañía Iberdrola, quien las halló en las instalaciones eléctricas como causa de los tres incendios de 2020 en los diversos informes facilitados a la Guardia Civil y que han posibilitado la detención de los autores del grupo criminal.

El modus operandi de los integrantes consistía en ofrecer la posibilidad de instalar un contador eléctrico a los propietarios de terrenos no urbanizables, en los cuales no está autorizada dicha instalación.

Para ello, los autores sustraían dichos contadores de viviendas no ocupadas para, posteriormente, instalar el contador en el terreno del nuevo propietario y conectarlo a la red de suministro eléctrico principal. Suministro que, en ocasiones, estaba a cientos de metros de distancia, para lo cual era necesaria la realización de zanjas con maquinaria pesada.

Dicho contador seguía figurando en la ubicación de la vivienda de la cual había sido sustraído, pero a nombre del nuevo cliente; los autores utilizaban tanto vehículos como uniformidad de la citada compañía distribuidora de electricidad para generar confianza en los perjudicados. Las instalaciones no contaban con las oportunas medidas de seguridad, lo que provocó los incendios en el año 2020.

Ante lo ocurrido, los agentes han procedido a regularizar la situación de dichas instalaciones en un total de 9 parcelas, con el consiguiente perjuicio económico de las personas que pagaron cantidades entre 8.000 y 12.000 euros por cada instalación. Los investigadores no descartan que se descubran nuevos datos.

La investigación que ha llevado a cabo la Guardia Civil, con la colaboración tanto de la Policía Local como de Iberdrola, finalizó el pasado mes de abril con la detención de tres hombres de 38, 39 y 68 años y de nacionalidades española y argentina, a los cuales se les atribuyen los delitos de pertenencia a grupo criminal, hurto, estafa y defraudación de fluido eléctrico.

Las diligencias han sido entregadas en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Llíria.

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