Siempre te dicen que los años pasan volando y que debes disfrutar de la etapa en la que te encuentras en ese momento ya que nunca volverás atrás. Algunas son buenas, otras no tanto y lo único que quieres es dejarlas atrás para empezar  un nuevo comienzo lleno de ilusión y de esperanza y eso es lo que me está pasando a mi en este momento.

Estoy a dos semanas de decirle adiós al colegio que me ha visto crecer desde que tenía dos años, que me ha marcado los pasos y me ha hecho formarme académica y personalmente. Me llevo grandes momentos, viajes y sobre todo grandes personas. Porque al ser tan pequeño y pasarte allí día tras día se acaba convirtiendo en una familia. Pero sobre todo me llevo a ellos: mis amigos. Los encargados de estar desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde acompañándome y haciéndome la jornada mucho más amena. El hecho de saber que el año que viene no compartiremos clase me produce tristeza, pero al mismo tiempo ilusión ya que significa que todos hemos pasado una etapa y comenzamos una diferente con nuevas personas, experiencias… pero se que fuera seguiremos siendo una gran piña.

La siguiente etapa que viene me produce mucha felicidad pero al mismo tiempo incertidumbre ya que no se por dónde va a salir. Me esperan nuevas personas, una rutina diferente, nuevas experiencias. Creo que es una de las etapas más dulces de la vida de toda persona y tengo mil y una ganas de comenzar mi historia y tener un bonito recuerdo de ella para el esto de mi vida. Aunque me produce un poco de miedo, una etapa no se puede empezar sin ganas e ilusión y yo estoy segura de que yo estoy preparada para dar todo de mí y ser la mejor porque si haces una cosa, debes hacerlo bien.

Tengo la suerte de contar con una familia que me quiere, me apoya y lucha junto a mi hasta el final y unos amigos que nunca me dejan decaerme y siempre pase lo que pase son los encargados de levantare y hacer que me convierta más fuerte que nunca. Sin embargo, hay personas que se quedan por el camino por cuestiones de la vida. Al principio sufres y no paras de preguntarte el porque en su día estuvieron pero ahora vuestro rumbos se han separado por completo, pero luego te das cuenta de que las cosas siempre pasan por algo y esa persona se fue para ser remplazada por otra que te proporcionará mucho más en esa nueva etapa.

Es el momento de despedirme de una de las etapas más bonitas de mi vida. De conocer a gente y hacer cosas increíbles que han marcado un antes y un después en mi. He tenido la suerte de vivir una evolución y hacer frente a cosas que jamás pensé que seria capaz. Aunque la recta final ha sido bastante dura y se ha llevado muchas lagrimas, deseos de tirar la toalla y momentos amargos que no se los deseo ni a mi peor enemigos: el esfuerzo ha merecido realmente la pena.

Gracias por haberme hecho  crecer. Y a ti, nueva etapa que me esperas; te doy la bienvenida a mi vida. Quiero que sepas que siempre he deseado que empezaras y que te tengo muchas ganas. Ganas de seguir creciendo y que me enseñes a ser realmente la persona en la que me voy a convertir en un futuro.

 

Eternamente agradecida

 

Vega Archer Rios
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