En estos años de pandemia no se han realizado mejoras legislativas en la ventilación de las aulas.

Desde la Plataforma Libre Elección Educativa Comunidad Valenciana se han elaborado encuestas, a través de las redes sociales, incidiendo en la valoración de las familias ante los contagios en los centros educativos.

En la primera de ellas, un 90% de los encuestados consideran claramente insuficientes las medidas de prevención adoptadas por los centros educativos para prevenir el contagio.

En la segunda de ellas, un 82% afirma que su hijo/a se ha contagiado en el centro escolar.

Es evidente que la responsabilidad última de mantener una adecuada protección colectiva en los centros escolares es de los poderes públicos, y en este caso del Gobierno Valenciano, a través de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte.

Entendemos que los encargados de velar por la seguridad y salud de los menores, deberían exigir, desde la retirada de la obligatoriedad de las mascarillas en las aulas, que se garantice en primer lugar una eficaz protección colectiva, a través de:

– Medidores de CO2. Al menos un medidor por aula de forma permanente.
– Filtros HEPA en todas las aulas.
– Sistemas de ventilación mecánica controlada (según RITE) en los centros educativos.
– Test de detección de contagios para alumnado, profesorado y PAS.
– Control real de la pandemia (incidencias mínimas y protocolos de actuación rápida ante cualquier empeoramiento de la misma).

Y en segundo lugar, tener en cuenta algunas circunstancias que están contribuyendo al mantenimiento de la pandemia y que dificultan su control:
– Los niños no viven aislados, sino que conviven con sus familiares, algunos de ellos vulnerables.
– Las vacunas no son esterilizantes, por lo que se las personas vacunadas pueden contagiarse y contagiar.
– En los centros escolares también existe alumnado y profesorado vulnerable a quienes se les va a negar cualquier posibilidad de protección.
– El permitir contagios aumenta las posibilidades de aparición de nuevas variantes, sin poder descartar que alguna de ellas sea más virulenta que las conocidas hasta el momento.
– Los niños también pueden sufrir COVID persistente y las consecuencias para su salud, incluso si la infección cursa de forma leve, son aún desconocidas.
Y, por último, cualquier ciudadano, independientemente de su edad, tiene derecho, tal y como establece el artículo 43 de la Constitución Española, a la protección de su salud y, por tanto, a no contagiarse.

En una enfermedad que se propaga fundamentalmente por aerosoles, es un gran error la retirada de mascarillas en los centros educativos; es un gran error cesar en la obligatoriedad del uso de mascarillas en interiores; es un gran error dejar de ofrecer datos de contagios en los centros educativos; es un gran error querer minimizar una pandemia que sigue causando miles de muertes y secuelas graves e invalidantes a una parte de la población.

Pero, sobre todo, es un gran error la decisión política de exigir una educación 100% presencial, vista la situación epidemiológica de nuestro país, con deficientes planes de prevención para el control del virus.

Si la educación es obligatoria, en las primeras etapas educativas, también debe ser obligatorio que las autoridades educativas implanten medidas de seguridad que eviten el contagio en los centros educativos.

Nota enviada por la PLATAFORMA LIBRE ELECCIÓN EDUCATIVA COMUNIDAD VALENCIANA, a las 00.18 horas del lunes 23 de mayo de 2022.
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