Los nervios, la alegría del reencuentro y la ausencia de incidencias destacadas marcaron este lunes el inicio del curso escolar 2022-2023 en la Comunitat Valenciana, que cuenta con 1.858 estudiantes y 743 docentes más que el curso pasado, y en el que después de dos años las mascarillas ya no forman parte del atuendo. En los centros educativos de Bétera también fue momento de reencuentros, caras nuevas, sonrisas, abrazos, juegos, canciones e ilusión por iniciar una nueva etapa.

Casi 800.000 alumnos y alumnas de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP volvieron a las aulas de la Comunitat Valenciana tras el verano, donde les esperaban 78.659 docentes, y también lo han hecho más de cien mil estudiantes de la Universitat de València, la Universitat Poltècnica de València, la Universidad de Alicante y la Jaume I de Castelló, mientras que la Miguel Hernández de Elche empezará el día 19.

La universalización de la gratuidad de la escolarización de 2 años (el 83 % de la población de esa edad está escolarizada); la implantación del desarrollo curricular de la LOMLOE; y la aplicación de la metodología por ámbitos en primer curso de la ESO en el 81 % de los institutos públicos, son otros aspectos destacados de este nuevo curso.

NORMATIVA PARA CONSOLIDAR LA PLANTILLA

La consellera de Educación, Raquel Tamarit, asistió al primer día de curso del CEIP El Grau de València, donde anunció la elaboración de una normativa que consolide los aumentos de la plantilla del profesorado -recordó que hay cerca de 15.000 docentes más desde que gobierna el Botànic- y permita incorporar más docentes los próximos cursos.

Tamarit destacó que ya van ocho cursos en los que todo el alumnado de la educación obligatoria tiene los libros gratuitos a su disposición, gracias al programa XarxaLlibres, y que desde el Botànic se ha trabajado en un modelo educativo basado en la diversidad, la tolerancia y establecimiento medidas para potenciar una sociedad más justa y más cohesionada.

La consellera reivindicó que el acceso universal a la escolarización en 2 años supone “un salto exponencial” en la conciliación y favorece un mejor desarrollo educativo y socioemocional de los niños y niñas, e indicó que, aunque siempre hay cosas que mejorar, este curso se han bajado las ratios y hay más profesorado para atender a menos alumnado en clase.

Además, reivindicó “la educación que suma” y que “es también un parapeto infranqueable contra los discursos de odio, el ruido demagógico y los que solo tienen la obsesión de generar crispación dentro y fuera de la escuela”, y recordó que desde 2015 se ha incrementado en más de mil millones de euros el presupuesto para educación.

LAS DEMANDAS DE LOS SINDICATOS

Desde los sindicatos educativos, el STEPV ha reivindicado la bajada de ratios, el incremento de profesorado y la recuperación del poder adquisitivo, y ha avanzado que en otoño se convocarán los procesos de estabilización de las plazas ocupadas por interinos, según ha indicado a EFE su portavoz, Marc Candela.

El sindicato de profesionales de la enseñanza pública ANPE considera que el curso empieza con el profesorado “abandonado” por la Conselleria, porque no ha dado formación para adaptarse a los cambios que acarrea la LOMLOE, y desde CCOO PV la secretaria general de Educación, Xelo Valls, ha alertado de que muchas vacantes se han ofertado como adjudicaciones de difícil cobertura.

CSIF ha lamentado que el curso comience con centros sin plantillas completas, por lo que ha reclamado la urgente cobertura de todas las plazas, y el responsable de Ensenyament Públic UGT Serveis Públics, Javier Zurita, ha citado problemas estructurales que habrá que abordar, como las adjudicaciones, la climatización de los centros o la reducción de las ratios por la bajada de la natalidad.

El sindicato mayoritario de la enseñanza concertada, FISIE, ha pedido que este curso se incrementen las plantillas en estos centros, se reduzca la carga lectiva y se ponga “punto y final” a los impagos que cada año sufren los docentes de la concertada.

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