(EFE).- La Universitat Politècnica de València (UPV), a través del Centro de Tecnología Nanofotónica (NTC), lidera un proyecto europeo para desarrollar y fabricar un nuevo test que detectará virus, bacterias y agentes químicos de forma rápida y sencilla.

El proyecto, denominado Photongate y financiado por el programa Horizon Europe de la UE, diseñará nuevos test de fácil uso y alta precisión y sensibilidad, que permitirán detectar estas amenazas, tanto activas actualmente como emergentes, informa la UPV.

“Como hemos comprobado estos años la aparición de nuevos virus puede tener unos efectos muy negativos, fundamentalmente sobre la salud de las personas”, explica el investigador del NTC-UPV y coordinador del proyecto, Amadeu Griol.

“En el proyecto -precisa- nos planteamos el desarrollo de unos innovadores sensores que serán capaces no solo de detectar sino también de cuantificar amenazas, pero no solo víricas, ya que pueden presentarse también como contaminación bacteriana o química en sectores como la alimentación, ganadería o incluso afectar al medio ambiente”.

Los sensores Photongate se basan en una combinación única de biorreceptores químicos, que combinan el uso de puertas moleculares y tecnología fotónica.

Las puertas son fundamentales para aumentar la sensibilidad del sensor y que, de este modo, pueda detectar la más mínima cantidad del virus, bacteria o agente químico, mientras que la fotónica es la que permite obtener el resultado del test en cuestión de minutos.

“Se trata de un sensor con unas claras ventajas respecto a los sistemas actuales, como son las PCR o los test ELISA, tanto por la rapidez y sensibilidad, como también por la facilidad de uso y también por precio, ya que su coste de producción sería mucho menor”, señala Griol.

Además del test en sí, en el marco del proyecto se desarrollará también la plataforma de lectura de las pruebas, y todos estos dispositivos serán fabricados en Europa.

Photongate está financiado por el programa Horizon Europe de la UE y en él participa también, por parte de la UPV, un equipo del Instituto de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM), coordinado por Ramón Martínez Mañez, y un grupo del Departamento de Tecnología de los Alimentos, liderado por José Manuel Barat.

El trabajo del equipo del IDM se centra en la implementación de las puertas moleculares y toda la parte química de los sensores y el del Departamento de Tecnología de Alimentos en su validación en el ámbito alimentario.

Junto a los equipos de la UPV, el proyecto cuenta además con la participación de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio), cuyo trabajo se centra en la validación de los sensores para su aplicación en la detección de virus; la empresa valenciana Lumensia Sensors y la belga MULTITEL, que desarrollarán la plataforma de lectura y análisis de los test.

Completan el consorcio la Universidad Técnica de Dinamarca, el Politécnico de Lisboa, el Instituto Fraunhofer alemán y la Asociación de Investigación de Industrias de la Carne del Principado de Asturias (ASINCAR).

Todos los socios se reunirán mañana lunes, 19 de diciembre, y el martes 20 en la Universitat Politècnica de València, que acogerá la primera reunión de este proyecto internacional que se prolongará durante los próximos 3 años.

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