La Concejalía de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Llíria presentará, mañana sábado, 25 de febrero, la ruta y memorial “IP31. La força del record és la capacitat d’estimar”. Este proyecto, creado por el artista Rafael Tormo, pretende ser un homenaje a las víctimas del franquismo durante la Guerra Civil, la represión y la dictadura.  Cabe mencionar que en el cementerio de Llíria también hay vecinos de Bétera  durante el fusilados durante Franquismo

El acto dará comienzo a las 11.00 horas con el inicio de la ruta que partirá desde Ca la Vila. A lo largo de ella, se podrán encontrar distintos tótems dotados de códigos QR que recogen testimonios de investigadores y divulgadores sobre la materia, y de familiares de las víctimas. A las 12.00 horas se inaugurará, en el cementerio municipal, el memorial del artista dedicado a ellas.

La concejala de Memoria Democrática, Consuelo Morató, ha incidido en “la singularidad de este proyecto, que no solo dignifica la memoria de las víctimas, sino que, además, aúna la educación y la visión de los jóvenes junto a la conceptualidad, el arte y la memoria colectiva contemporánea, con el máximo rigor histórico y con la finalidad de explorar y captar las vivencias de nuestras personas mayores desde nuevos ángulos”.

La aproximación de los más jóvenes, en este caso del alumnado del IES Camp de Túria, más desafectados generacionalmente por los sucesos que este monumento homenajea y rememora, se realiza desde una perspectiva artística que trata de hacer posible la transmisión del relato colectivo, haciendo uso de una experiencia sensitiva que los conecta con una percepción más allá de los meros hechos históricos.

El proyecto ha contado con la colaboración de los investigadores Joan Josep Adrià, Paco Rozalén, Miquel Sánchez, Miquel Fernández y Manolo Sánchez, el IES Camp de Túria, la Asociación de Familiares y Víctimas del Franquismo en el Cementerio de Llíria, y con el trabajo de la ceramista Eugenia Boscà, con taller en Llíria, y el realizador audiovisual Marc Martínez.

El memorial comprende la ruta entre Ca la Vila y el cementerio municipal, que incluye vídeos con testimonios y vivencias, y en la que ha cobrado especial importancia la confección de un herbario de plantas “que posiblemente fueron el último paisaje que vieron aquellas personas que acabaron fusiladas y enterradas en las fosas comunes”, comenta el artista Rafael Tormo, y que se han incluido en el propio monumento.

Igualmente, el creador de “IP31. La força del record és la capacitat d’estimar” explica que este proyecto “trata de explorar el relato histórico a través de la escucha de experiencias personales, aportaciones de divulgadores o la aproximación de la gente joven a este periodo, y con la práctica artística para explorar todos los sentidos”.

Imprimir article
Comenta aquesta notícia