Casi 1.700 personas, especialmente mujeres de entre 60 y 79 años, recibieron el año pasado un diagnóstico de linfedema, de acuerdo con los registros de actividad del Sistema de Análisis de Sistemas de Información Sanitaria de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública. Para visibilizar esta enfermedad, catalogada como crónica y que afecta a la calidad de vida de quienes la padecen, cada 6 de marzo se conmemora el Día Internacional del Linfedema.

El linfedema es una acumulación de líquido rico en proteínas (linfa) en cualquier parte del cuerpo. El caso más habitual se produce en el brazo y se relaciona con los tratamientos del cáncer de mama, como el vaciamiento de ganglios axilares y la radioterapia.

Al quitar los ganglios de la axila, también se eliminan parte de los vasos linfáticos que van entrelazados con ellos y que sirven para recoger la linfa que viene del brazo, la linfa que sube del brazo pasa con dificultad por la axila y tiende a acumularse en los tejidos de debajo de la piel, hinchando el brazo.

De hecho, el linfedema se deriva de la cirugía de cáncer de mama en algo más de uno de cada 10 casos registrados en los sistema de información de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, y es una patología eminentemente femenina (por cada varón, hay cuatro mujeres con linfedema). La franja de edad más afectada es la que va de los 60 a los 79 años, grupo etario que concentra en torno al 39 % del total de consultas atendidas en Atención Primaria el año pasado.

Cuando la patología se relaciona con la cirugía de cáncer (ya sea de mama, próstata…) o deriva de otra causa se dice que es secundaria.

También hay casos de linfedemas primarios, debidos a un desarrollo anormal del sistema linfático que se manifiesta desde el nacimiento o permanece latente y aparece más adelante y, dentro de estos, alrededor de un 4% son hereditarios, de acuerdo con los datos de 2022.

En este punto, Isabel Forner, especialista en Medicina Física y Rehabilitación en la Unidad de Linfedema del Hospital Universitari i Politècnic La Fe y presidenta del Grupo Español de Linfología, ha advertido que “el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para el desarrollo de un linfedema, tanto primario como secundario”.

La parte del cuerpo donde se localiza el linfedema (normalmente en los brazos o las piernas pero también en genitales, cara o cualquier otra zona) pesa, puede causar deformidad si el volumen es importante, tiene la piel engrosada y es más propensa a las infecciones.

Para tratar el linfedema, la Terapia Descongestiva de Linfedema, como explica la doctora Forner, incluye drenaje linfático en algunos casos, vendajes multicapa, prendas de compresión, control del índice de masa corporal, cuidado de la piel para evitar infecciones, dieta sana y equilibrada y ejercicio físico moderado.

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