Igual que Madrid tiene su princesa, una princesa que sin ningún rubor dice que tiene 7 millones de hijos, igual que Ubrique tiene su Jesulín, Foios tenía a el Soro y Galapagar, su José Tomàs, este con su verdad, sentimiento y su arte. Aquí en Bétera, y desde hace unos días, tenemos nuestra torera, una diestra que no tiene nada que ver con Cristina Sánchez, que en el día de su alternativa en Nimes, donde Curro Romero con su verdad, sentimiento y su arte, como padrino de la ceremonia en la hora de entregarle los trastos le dijo: “has llegado hasta aquí, el toreo es acariciar y las mujeres lo sabéis hacer con mucha dulzura y seguro que vas a llegar muy lejos“.

Pues bien, ahora que los taurinos de plaza entre los que me incluía, estamos mirando como las tardes de bueyes despacio van desapareciendo y este arte, tan difícil de explicar, solo lo podremos volver a ver en el Youtube, ahora en Bétera aparece una torera con todo su falso esplendor. Ella carece de la verdad, el sentimiento y por supuesto del arte.
Sin embargo, en el fondo pienso que yo no soy quien para determinar la carrera que tendrá la torera, esto en última instancia lo tiene que decir el pueblo soberano. Yo personalmente hago míos los versos del de Úbeda:

Siempre he querido envejecer sin dignidadaunque al fusil no le quede ni un cartucho. Si el corazón no rima con la realidadcambio de tercio, sintiéndolo mucho“.

*Este artículo de opinión está escrito, enviado y firmado por Vicent Sorlí Falomir. Betera.com ha transcrito este artículo y quiere recalcar que es un escrito de opinión y que forma parte de la visión y perspectiva particular de un vecino que ha decidido plasmar su opinión en un artículo porque fuera publicado en nuestro diario y es una nota con tintes subjetivos. Por lo tanto, Betera.com no se hace responsable de las palabras escritas en él. Sin embargo, estamos abiertos a réplicas y aclaraciones de terceros que se vean o sienten implicados.
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