Uno de cada tres españoles ha recortado las salidas a bares y restaurantes como consecuencia de la inflación. Aun así, el gasto en ocio es uno de los que menos se ha reducido, probablemente por la importancia que le damos al acto de socializar una vez superada la pandemia. Lamentablemente, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), sigue recibiendo quejas por abusos y malas prácticas en la hostelería, sobre todo con la llegada del buen tiempo y las vacaciones.

10 ABUSOS (directamente ilegales)

  • No ofrecer una carta física del menú. Los códigos QR son una forma cómoda de consulta, pero además debe ofrecerse una carta en papel.
  • Qué falte una referencia en los precios “según mercado” (como un precio por kilo) o que no se avise del precio de un producto fuera de carta.
  • Que el precio en carta no incluya el IVA y se quiera luego cobrar. En caso de no incluirlo, deberá avisarse expresamente.
  • Cobrar por el servicio de mesa o por el cubierto. Es ilegal, está implícito en el propio servicio de hostelería.
  • El agua del grifo tampoco puede cobrarse: su dispensación es gratuita y obligatoria si el cliente la solicita, incluso aunque el sabor no sea bueno.
  • Los suplementos por servicio de terraza no pueden cobrarse, salvo que se indique claramente en la carta.
  • La decisión de dejar propina es voluntaria. No hay ninguna norma que obligue a los clientes a hacerlo.
  • No puede cobrarse como un extra el pago de una reserva. Este importe debe ser descontado del precio final.
  • No puede rechazarse el pago en efectivo. En cambio, puede rechazarse el pago con tarjeta si se advierte claramente antes de consumir
  • También es contrario a la normativa que el ticket o la factura de compra no detalle cada uno de los productos consumidos.

Y 3 MALAS PRÁCTICAS (legales pero desconsideradas con el consumidor)

  • Rechazar reservas de una sola persona. De hecho, es bastante habitual que las reservas on line empiecen con dos personas.
  • Cobrar aparte el aperitivo, la leche del café o incluso el hielo, aun cuando así venga indicado en la carta.
  • Impedir el uso del baño a los no clientes, sobre todo tratándose de un niño pequeño o un anciano que no pueden aguantar más.

En cualquier caso, si se sufre algún abuso, el cliente puede pedir la hoja de reclamaciones. ¿El establecimiento se niega a facilitarla? Entonces es preciso avisar a la policía municipal para que levante acta. OCU recomienda además guardar el tique de compra y fotografiar la carta con los precios y tarifas.

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